1. Las Escrituras
A. La inspiración de las Escrituras
(Pregunta 1) ¿Qué significa que la Escritura es inspirada?
La Escritura es inspirada porque Dios habló Su Palabra por medio del Espíritu Santo.
(Pregunta 2) ¿Cómo nos dio Dios las Escrituras?
El Espíritu Santo obró por medio de profetas, apóstoles y otros hombres escogidos para escribir la Palabra de Dios.
(Pregunta 3) ¿Por qué la Biblia tiene distintos estilos y voces?
Dios usó la personalidad, el trasfondo y las palabras de cada escritor para asegurar que Su verdad fuera escrita exactamente como Él quiso.
(Pregunta 4) ¿Por qué dio Dios las Escrituras?
Dios dio la Escritura para mostrarnos a Cristo, guiar a los pecadores a la salvación y enseñar a Su pueblo a vivir en justicia.
Éxodo 24:4; 2 Samuel 23:2; Salmos 19:7–9; 119:89–91; Isaías 40:8; 55:10–11; Jeremías 1:9; 23:28–29; Daniel 9:2; Mateo 22:31–32; Lucas 24:27, 44; Juan 5:39; 10:35; 17:17; Hechos 1:16; 28:25; Romanos 15:4; 1 Corintios 2:12–13; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:15–17; Hebreos 1:1–2; 4:12; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:23–25; 2 Pedro 1:20–21.
B. La inerrancia de las Escrituras
(Pregunta 5) ¿Por qué creen los cristianos que la Biblia no tiene error?
Los cristianos creen que la Biblia no tiene error porque procede de Dios, y Dios no se equivoca.
(Pregunta 6) ¿Qué significa la inerrancia?
La inerrancia significa que la Escritura es verdadera en todo lo que enseña.
(Pregunta 7) ¿Se aplica la inerrancia a toda copia y traducción de la Biblia?
No. Solo los escritos originales fueron sin error, aunque Dios ha preservado fielmente Su Palabra.
(Pregunta 8) ¿Cómo debemos entender los aparentes errores o contradicciones en la Escritura?
Proceden de la copia, traducción o mala interpretación humana, no de la Palabra de Dios misma.
Números 23:19; Deuteronomio 32:4; 2 Samuel 7:28; Salmos 12:6; 18:30; 19:7–9; 119:89, 140, 160; Proverbios 30:5; Isaías 40:8; 55:10–11; Mateo 5:18; Juan 10:35; 17:17; Romanos 3:4; 2 Timoteo 3:16; Tito 1:2; Hebreos 6:18; 2 Pedro 1:20–21; Apocalipsis 21:5.
C. La autoridad de las Escrituras
(Pregunta 9) ¿Qué autoridad tiene la Escritura?
La Escritura tiene autoridad final y suprema sobre todo lo que creemos y sobre cómo vivimos.
(Pregunta 10) ¿Cómo se compara la Escritura con la tradición o la opinión humana?
Ninguna tradición, filosofía, experiencia o autoridad humana es igual o superior a la Escritura.
(Pregunta 11) ¿Cómo debemos responder a la autoridad de la Escritura?
Porque la Escritura es la Palabra de Dios, debemos creerla, procurar entenderla y obedecerla.
(Pregunta 12) ¿Depende la autoridad de la Escritura de la aprobación humana?
No. La autoridad de la Escritura viene solo de Dios y nunca cambia.
Deuteronomio 4:2; 8:3; 12:32; Josué 1:7–8; 1 Samuel 15:22; Salmos 19:7–8; 119:9, 89, 105, 128, 160; Proverbios 30:5–6; Isaías 8:20; 40:8; Jeremías 23:28–29; Mateo 4:4; 5:18–19; 7:24–25; 15:3; Marcos 7:8; Lucas 16:17; Juan 8:31–32; 12:48–49; 17:17; Hechos 17:11; Romanos 3:4; 1 Corintios 4:6; 2 Corintios 10:5; Colosenses 2:8; 2 Timoteo 3:16–17; Hebreos 4:12; Santiago 1:22; 2 Pedro 1:19; 3:16; Apocalipsis 22:18–19.
D. La confiabilidad de las Escrituras
(Pregunta 13) ¿Ha preservado Dios Su Palabra a través de la historia?
Sí. Dios ha preservado fielmente Su Palabra, de modo que la Biblia de hoy refleja verdaderamente el mensaje original.
(Pregunta 14) ¿Cómo sabemos que la Escritura ha sido preservada?
Miles de manuscritos antiguos, traducciones y citas confirman que el texto bíblico ha sido preservado fielmente.
(Pregunta 15) ¿Socavan las diferencias textuales el mensaje de la Biblia?
No. Aunque las copias difieren en detalles menores, ninguna enseñanza ni mandato esencial de la Escritura cambia.
Salmos 12:6–7; 119:89, 152, 160; Isaías 40:8; 55:10–11; Mateo 5:18; 24:35; Juan 10:35; 17:17; Romanos 15:4; 1 Pedro 1:23–25; 2 Pedro 3:15–16.
E. La suficiencia de las Escrituras
(Pregunta 16) ¿Qué provee la Escritura?
La Escritura provee todo lo que necesitamos para la salvación y para vivir una vida piadosa.
(Pregunta 17) ¿Cómo debemos tratar las enseñanzas fuera de la Escritura?
Toda enseñanza que añade a la Escritura o va más allá de ella no tiene autoridad sobre los creyentes.
Deuteronomio 4:2; 12:32; Salmos 19:7–8; 119:89, 128, 160; Proverbios 30:5–6; Isaías 8:20; 55:10–11; Mateo 4:4; 7:15–16; 15:3; Juan 17:17; Hechos 17:11; 20:27; Romanos 15:4; 1 Corintios 4:6; Gálatas 1:8–9; Colosenses 2:8; 2 Timoteo 3:15–17; Hebreos 1:1–2; Santiago 1:22; 2 Pedro 1:3–4, 19–21; Judas 3; Apocalipsis 22:18–19.
F. La iluminación de las Escrituras
(Pregunta 18) ¿Quién capacita a los creyentes para entender la Escritura?
El Espíritu Santo capacita a los creyentes para entender y aplicar la Palabra de Dios.
(Pregunta 19) ¿Cómo ilumina el Espíritu la Escritura?
Él ayuda a los creyentes a entender el significado de la Escritura por medio del estudio cuidadoso, sin añadir ninguna revelación nueva.
Nehemías 8:8; Salmo 119:18, 130; Proverbios 2:6; Isaías 11:2; Daniel 2:21–22; Mateo 11:25; 13:11; Lucas 24:45; Juan 6:45; 14:26; 16:13–14; Hechos 16:14; 26:18; Romanos 8:14; 1 Corintios 2:10–14; 2 Corintios 3:14–16; Efesios 1:17–18; Colosenses 1:9; 2 Timoteo 2:7; Hebreos 5:11–14; Santiago 1:5; 1 Juan 2:20, 27.
G. La interpretación de las Escrituras
(Pregunta 20) ¿Cuál es la meta de interpretar la Escritura?
La meta es entender el significado que Dios quiso comunicar por medio del autor humano en el contexto original.
(Pregunta 21) ¿Cómo deben entenderse los pasajes difíciles?
Los pasajes más difíciles deben entenderse a la luz de los pasajes más claros, porque la Escritura habla con una sola voz unificada.
(Pregunta 22) ¿Qué papel tienen los credos y los maestros en la interpretación?
Los credos y los maestros pueden ayudarnos a entender la Escritura, pero siempre deben permanecer bajo su autoridad.
Deuteronomio 29:29; Nehemías 8:8; Salmo 119:130; Proverbios 2:3–5; Isaías 28:9–10; Mateo 22:29; Lucas 24:27, 45; Juan 16:13; Hechos 17:11; Romanos 15:4; 1 Corintios 2:12–13; 2 Timoteo 2:15; 3:16–17; Hebreos 5:12–14; 2 Pedro 1:20–21; 3:16.
H. El canon de las Escrituras
(Pregunta 23) ¿Qué es el canon de la Escritura?
El canon es la colección de libros que Dios dio como Su Palabra escrita. La iglesia reconoció estos libros, pero no los creó.
(Pregunta 24) ¿Qué libros pertenecen al canon?
El canon contiene 66 libros: 39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento.
(Pregunta 25) ¿Cómo supo la iglesia qué libros pertenecían al canon?
El Espíritu Santo guió a la iglesia a reconocer libros que mostraban autoridad apostólica, enseñaban doctrina verdadera y apuntaban claramente a Cristo.
(Pregunta 26) ¿Sigue abierto el canon hoy?
No. El canon fue completado en el tiempo de los apóstoles, y ningún escrito posterior tiene la misma autoridad que la Escritura.
(Pregunta 27) ¿Pueden ser útiles otros escritos antiguos?
Algunos pueden ofrecer información histórica útil, pero son escritos humanos y nunca deben tratarse como Escritura inspirada.
Éxodo 24:4; Deuteronomio 31:24–26; Josué 24:26; 1 Samuel 10:25; 2 Reyes 22:8, 11; Salmo 19:7–9; Isaías 8:20; Jeremías 30:2; Daniel 9:2; Zacarías 7:12; Mateo 5:17–18; 12:40–41; 19:4–5; 22:43–45; Lucas 4:17–21; 11:50–51; 24:44; Juan 5:46–47; 10:34–35; 14:26; 16:13; Hechos 1:16; 17:2–3; 1 Corintios 14:37; Efesios 2:20; 1 Tesalonicenses 2:13; 1 Timoteo 5:18; 2 Pedro 1:20–21; 3:15–16; Judas 3; Apocalipsis 22:18–19.
I. La traducción de las Escrituras
(Pregunta 28) ¿Por qué fue escrita la Escritura en lenguas humanas?
Dios dio la Escritura en las lenguas comunes de su tiempo para que Su pueblo pudiera entender Su Palabra.
(Pregunta 29) ¿Por qué traducimos la Biblia hoy?
La traducción fiel permite que personas de toda lengua oigan, lean y crean la Palabra de Dios.
(Pregunta 30) ¿Son confiables las traducciones bíblicas?
Aunque ninguna traducción es perfecta, Dios ha preservado Su verdad de modo que las traducciones fieles comunican claramente Su Palabra.
Deuteronomio 30:11–14; Salmos 19:3–4; 96:3; 119:130; Isaías 28:11–12; 45:22–23; 55:10–11; Mateo 28:19–20; Marcos 13:10; Lucas 24:47; Hechos 2:6–8, 11; 17:26–27; Romanos 10:14–17; 1 Corintios 14:9, 19; Colosenses 3:16; Apocalipsis 7:9–10.
2. Dios
A. La existencia de Dios
(Pregunta 31) ¿Quién es el único Dios verdadero y viviente?
El único Dios verdadero y viviente es Yahvé, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, quien hizo el cielo y la tierra.
(Pregunta 32) ¿Existen otros dioses?
No. Todos los demás llamados dioses son creados por la imaginación humana.
(Pregunta 33) ¿Cómo se ha dado a conocer Dios a la humanidad?
Dios se ha dado a conocer por medio de la creación, por medio de la conciencia humana y, con mayor claridad, por medio de Jesucristo.
(Pregunta 34) ¿Es razonable creer en Dios?
Sí. Conocer y honrar a Dios es el principio de la sabiduría.
Génesis 1:1; 14:18–22; Éxodo 3:14–15; 20:2–3; Deuteronomio 4:35; 6:4; Josué 24:14–15; 2 Samuel 7:22; 1 Reyes 8:23; Nehemías 9:6; Job 12:7–10; 38:4–7; Salmos 14:1; 19:1–4; 33:6, 9; 86:8–10; 95:3–6; 111:10; Proverbios 1:7; 9:10; Eclesiastés 3:11; Isaías 40:25–26; 42:8; 44:6; 45:5–7, 18; Jeremías 10:10–12; Daniel 2:20–22; Miqueas 6:8; Mateo 22:37–38; Juan 1:18; 14:9; Hechos 14:15–17; 17:23–27; Romanos 1:18–20; 2:14–15; 1 Corintios 8:4–6; Colosenses 1:15–17; Hebreos 1:1–3; 11:6; Apocalipsis 4:11.
B. La cognoscibilidad de Dios
(Pregunta 35) ¿Pueden los seres humanos comprender plenamente a Dios?
No. Dios es infinito, y Su grandeza sobrepasa la comprensión humana completa.
(Pregunta 36) ¿Cómo podemos saber algo acerca de Dios?
Podemos conocer a Dios porque Él ha escogido revelarse a nosotros.
(Pregunta 37) ¿Cómo se revela Dios a todas las personas?
Dios se revela por medio de la creación y de la conciencia humana, dejando a todas las personas sin excusa.
(Pregunta 38) ¿Cómo se revela Dios con mayor claridad?
Dios se revela con mayor claridad por medio de Jesucristo y de las Escrituras.
(Pregunta 39) ¿Por qué se ha revelado Dios a nosotros?
Dios se ha revelado para que lo conozcamos, lo adoremos, lo obedezcamos y lo glorifiquemos para siempre.
Deuteronomio 29:29; Job 11:7–9; 36:26; Salmos 8:3–4; 19:1–2; 97:6; 145:3; Proverbios 1:7; 9:10; Eclesiastés 3:11; Isaías 40:28; 55:8–9; Habacuc 2:14; Mateo 11:27; Juan 1:14, 18; 14:6–9; 17:3; Hechos 14:16–17; 17:26–27; Romanos 1:19–20; 2:14–15; 1 Corintios 2:9–10; Colosenses 1:15–20; Tito 2:15; Hebreos 1:1–3; 11:6; 2 Pedro 1:3–4; Apocalipsis 4:11.
C. La aseidad de Dios
(Pregunta 40) ¿Qué clase de Ser es Dios?
Dios es un Ser viviente y personal. Él es eterno, increado, perfecto e infinito. Existe por Sí mismo y no depende de nada.
(Pregunta 41) ¿Cuál es la relación de Dios con todas las demás cosas?
Dios creó todas las cosas de la nada por Su Palabra y da vida a todo lo que hizo.
(Pregunta 42) ¿Depende Dios de Su creación o cambia Sus planes por causa de ella?
No. Dios no depende de nada fuera de Sí mismo, y nada puede detener Sus propósitos.
Génesis 1:1; 2:7; Éxodo 3:14; Deuteronomio 32:39; 1 Samuel 2:2; 2 Samuel 22:31–32; Job 11:7–9; 33:4; Salmos 36:9; 90:1–2; 102:25–27; 115:3; Proverbios 16:4; Isaías 40:28; 45:12; 46:9–10; Jeremías 32:17; Juan 1:1–3; 5:26; Hechos 17:24–25, 28; Romanos 11:36; Colosenses 1:16–17; Hebreos 1:2–3; 11:3; Apocalipsis 4:11.
D. La grandeza de Dios
(Pregunta 43) ¿Cuál es el papel de Dios en el universo?
Dios es el Creador, Sustentador y legítimo Gobernante de todas las cosas.
(Pregunta 44) ¿Cómo se compara Dios con todos los demás seres?
Solo Dios es mayor que todos los demás. Su poder es ilimitado, y Su gloria no tiene igual.
(Pregunta 45) ¿Cambia o crece Dios alguna vez?
No. Dios es perfecto y nunca cambia en lo que Él es.
(Pregunta 46) ¿Qué enseña la Escritura acerca del poder, el conocimiento y la presencia de Dios?
Dios es todopoderoso, omnisciente y está presente en todas partes. Él gobierna todas las cosas conforme a Su voluntad.
(Pregunta 47) ¿Cómo debemos responder a la grandeza de Dios?
Debemos adorarlo solo a Él con amor, confianza, obediencia y gozo.
Éxodo 15:11; Deuteronomio 32:3–4; 1 Crónicas 29:11–12; Nehemías 9:6; Salmos 18:30; 33:4–5; 90:2; 95:3–6; 100:5; 139:1–4, 7–10; 145:3, 8–9, 17; Proverbios 15:3; 21:30; Isaías 6:3; 40:25–26, 28–31; 46:9–10; Jeremías 10:6–7, 10, 12; Daniel 4:34–35; Malaquías 3:6; Mateo 5:48; 22:37; Juan 4:24; 17:3; Hechos 17:24–25; Romanos 11:33–36; 1 Corintios 8:4–6; Efesios 1:11; Filipenses 2:10–11; Colosenses 1:16–17; 1 Timoteo 1:17; Hebreos 1:3; Santiago 1:17; 1 Juan 4:8; Apocalipsis 4:8, 11.
E. La Trinidad de Dios
(Pregunta 48) ¿Qué es la Trinidad?
El único Dios verdadero existe eternamente como tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
(Pregunta 49) ¿Son igualmente Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo?
Sí. Cada Persona es plenamente Dios y comparte la misma naturaleza y gloria divinas.
(Pregunta 50) ¿Cómo son distintas entre sí las tres Personas?
El Padre no es el Hijo, el Hijo no es el Espíritu, y el Espíritu no es el Padre.
(Pregunta 51) ¿Cuál es el papel de Dios el Padre?
El Padre gobierna sobre todas las cosas y, en amor, planifica y dirige Su obra en el mundo.
(Pregunta 52) ¿Cuál es el papel de Dios el Hijo?
El Hijo se hizo hombre como Jesucristo para cumplir las promesas de Dios y salvar a los pecadores.
(Pregunta 53) ¿Cuál es el papel de Dios el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo da vida, aplica la salvación y obra dentro del pueblo de Dios.
(Pregunta 54) ¿Es una contradicción la doctrina de la Trinidad?
No. Dios es uno en ser y tres en Personas. La Trinidad es un misterio, pero no es una contradicción.
Génesis 1:26; 3:22; Deuteronomio 6:4; Salmos 2:7; 45:6–7; 110:1; Isaías 6:8; 9:6; 48:16; 63:9–10; Mateo 3:16–17; 28:19; Marcos 1:9–11; Lucas 1:35; Juan 1:1–3, 14; 5:18; 8:58; 10:30; 14:16–17, 26; 15:26; 16:13–15; Hechos 5:3–4; Romanos 8:9–11; 1 Corintios 2:10–11; 8:6; 2 Corintios 13:14; Efesios 1:3–14; 4:4–6; Filipenses 2:5–7; Colosenses 1:15–17, 19; Hebreos 1:1–3, 8–10; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 5:7–8; Judas 20–21; Apocalipsis 1:4–6.
3. Jesucristo
A. La naturaleza y la encarnación de Cristo
(Pregunta 55) ¿Es Jesucristo un ser creado?
No. Jesús es el Hijo eterno de Dios. Él es increado e igual al Padre.
(Pregunta 56) ¿Qué significa que Jesús es verdaderamente Dios?
Jesús posee todas las cualidades divinas de Dios y es digno de la misma adoración y obediencia.
(Pregunta 57) ¿Qué hizo el Hijo de Dios para nuestra salvación?
El Hijo eterno se humilló a Sí mismo. Dejó la gloria del cielo para salvar a los pecadores.
(Pregunta 58) ¿Qué es la encarnación?
La encarnación es cuando el Hijo de Dios llegó a ser verdaderamente humano sin dejar de ser verdaderamente Dios.
(Pregunta 59) ¿Cómo llegó Jesús a ser hombre?
Fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la virgen María.
(Pregunta 60) ¿Cuántas naturalezas tiene Jesús?
Jesús es una Persona con dos naturalezas. Él es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, unido sin confusión ni división.
Salmos 2:7; 110:1; Isaías 7:14; 9:6; Miqueas 5:2; Mateo 1:18–23; 16:16; Lucas 1:30–35; 2:10–11; Juan 1:1–3, 14; 5:18; 8:58; 10:30; 17:5; Hechos 2:22–24; Romanos 8:3; 9:5; 1 Corintios 8:6; 15:47; 2 Corintios 8:9; Gálatas 4:4–5; Filipenses 2:5–8; Colosenses 1:15–17; 2:9; 1 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1–3, 8–10; 2:14, 17; 1 Juan 4:2, 14–15; Apocalipsis 1:17–18.
B. La muerte sacrificial de Cristo
(Pregunta 61) ¿Por qué vino Jesucristo al mundo?
Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores muriendo en nuestro lugar.
(Pregunta 62) ¿Por qué estaba Jesús calificado para ser nuestro sacrificio?
Él vivió en perfecta obediencia al Padre y fue completamente sin pecado.
(Pregunta 63) ¿Cómo expió Jesús el pecado?
Jesús sufrió voluntariamente y fue crucificado, entregando Su vida conforme al plan de Dios para salvar a los pecadores.
(Pregunta 64) ¿Qué logró Jesús por Su muerte en la cruz?
Jesús tomó el juicio de Dios contra el pecado. Satisfizo la justicia de Dios, pagó el castigo del pecado e hizo posible el perdón y la reconciliación.
(Pregunta 65) ¿Es suficiente el sacrificio de Cristo para la salvación?
Sí. Jesús completó plenamente la obra de expiación, y no se necesita ningún pago adicional por el pecado.
Isaías 53:4–6, 10–12; Mateo 1:21; 20:28; 26:28; 27:24–26; Marcos 10:45; 15:33–39; Lucas 22:19–20; 23:33–46; Juan 1:29; 10:17–18; 12:27–33; 19:30, 34–37; Hechos 2:23; 4:27–28; 10:39–43; Romanos 3:23–26; 5:6–8, 18–19; 8:3–4; 1 Corintios 5:7; 15:3; 2 Corintios 5:21; Gálatas 1:3–4; 3:13; Efesios 1:7; 2:13–16; Filipenses 2:8; Colosenses 1:19–22; 2:13–14; 1 Tesalonicenses 5:9–10; 1 Timoteo 1:15; 2:5–6; Hebreos 2:9; 4:15; 7:26–27; 9:11–14, 22, 26, 28; 10:10–14; 1 Pedro 1:18–19; 2:22–24; 3:18; 1 Juan 2:1–2; 4:9–10; Apocalipsis 5:9; 13:8.
C. La resurrección de Cristo
(Pregunta 66) ¿Qué sucedió al tercer día después de la crucifixión de Jesús?
Al tercer día, Jesucristo resucitó corporalmente de entre los muertos, venciendo el pecado y la muerte.
(Pregunta 67) ¿Cómo sabemos que Jesús resucitó verdaderamente de entre los muertos?
Su resurrección se demuestra por la tumba vacía, los muchos testigos presenciales y la predicación valiente del Evangelio, aun cuando llevó al sufrimiento y a la muerte.
(Pregunta 68) ¿Por qué es tan importante la resurrección de Jesús?
La resurrección cumplió la Escritura y probó que Jesús es Señor. Confirmó Su obra salvadora, aseguró nuestra justificación y garantiza nuestra futura resurrección y esperanza.
Salmos 16:10; 110:1; Isaías 25:8; 53:10–11; Oseas 6:2; Mateo 12:40; 16:21; 28:5–7; Marcos 8:31; 9:31; 16:6–7; Lucas 9:22; 24:36–39, 44–46; Juan 2:19–21; 10:17–18; 11:25–26; 20:27–29; Hechos 2:23–24, 31–32; 3:15; 4:10–12; 10:40–41; 13:30–37; 17:30–31; Romanos 1:3–4; 4:24–25; 6:9–10; 8:11; 1 Corintios 15:3–8, 14–17, 20–22; 2 Corintios 4:14; Filipenses 2:8–11; Colosenses 2:12–15; 1 Tesalonicenses 1:9–10; 2 Timoteo 2:8; Hebreos 2:14–15; 1 Pedro 1:3; 3:21–22; Apocalipsis 1:17–18.
D. La ascensión y el regreso de Cristo
(Pregunta 69) ¿Qué sucedió después de la resurrección de Jesús?
Cuarenta días después de resucitar de entre los muertos, Jesús ascendió corporalmente al cielo y se sentó a la diestra de Dios el Padre.
(Pregunta 70) ¿Qué está haciendo Jesús ahora en el cielo?
Jesús reina en gloria e intercede por Su pueblo como el único Mediador y gran Sumo Sacerdote.
(Pregunta 71) ¿Qué creen los cristianos acerca del regreso de Jesús?
Jesús regresará personal, visible y gloriosamente. Juzgará a los vivos y a los muertos y reinará para siempre como Rey.
Salmos 2:7–9; 110:1; Daniel 7:13–14; Mateo 24:30–31; 25:31–32; 26:64; Marcos 13:26–27; 16:19; Lucas 21:27; 24:50–51; Juan 14:2–3; Hechos 1:9–11; 2:33–36; 3:20–21; 10:42; Romanos 8:34; 14:9–12; 1 Corintios 15:23–28; Efesios 1:20–22; Filipenses 2:9–11; Colosenses 3:1; 1 Tesalonicenses 4:16–17; 2 Tesalonicenses 1:7–10; 1 Timoteo 2:5; 6:14–15; 2 Timoteo 4:1; Tito 2:13–14; Hebreos 1:3; 4:14–16; 7:24–25; 9:24, 28; 10:12–13; 1 Pedro 3:21–22; 4:5; 2 Pedro 3:10–13; Apocalipsis 1:7; 11:15; 12:5; 19:11–16.
4. El Espíritu Santo
(Pregunta 72) ¿Es el Espíritu Santo un Ser personal?
Sí. El Espíritu Santo es una Persona divina que habla, enseña, consuela y convence. No es solo una fuerza o influencia.
(Pregunta 73) ¿Qué hace el Espíritu Santo en la salvación?
El Espíritu Santo convence a los pecadores, produce el nuevo nacimiento y une a los creyentes con Jesucristo.
(Pregunta 74) ¿Qué hace el Espíritu Santo en la vida de los creyentes?
Él vive dentro de los creyentes, nos da seguridad de la salvación, nos hace santos, nos ayuda a orar y nos equipa para servir.
(Pregunta 75) ¿Cuál es el propósito final de la obra del Espíritu Santo?
El Espíritu Santo glorifica a Jesucristo y edifica la iglesia.
Génesis 1:2; Nehemías 9:20; Job 33:4; Salmo 139:7–10; Isaías 11:2; 48:16; Joel 2:28–29; Mateo 3:16–17; Juan 3:5–8; 14:16–17, 26; 15:26; 16:7–8, 13–14; Hechos 1:8; 2:1–4, 17–18; 5:3–4; 13:2, 4; Romanos 8:9–11, 14–16, 26–27; 1 Corintios 2:10–13; 3:16; 12:4–7, 11–13; 2 Corintios 1:21–22; Gálatas 5:16–23; Efesios 1:13–14; 3:16–17; 4:30; 5:18–19; 1 Tesalonicenses 5:19–21; 2 Tesalonicenses 2:13; Tito 3:5–6; 2 Pedro 1:21; Apocalipsis 22:17.
5. La creación
A. El universo
(Pregunta 76) ¿Por qué creó Dios el universo?
Dios creó el universo para Su gloria y placer.
(Pregunta 77) ¿Cómo creó Dios todas las cosas?
Dios creó todo de la nada por el poder de Su Palabra en seis días literales.
(Pregunta 78) ¿Qué revela la creación, y cómo debemos responder?
La creación muestra el poder, la sabiduría y el diseño de Dios, y nos llama a adorarlo con reverente asombro.
Génesis 1:1–31; Éxodo 20:11; Nehemías 9:6; Job 12:7–10; Salmos 19:1–4; 33:6–9; 104:24–25, 30; 148:1–5; Proverbios 3:19–20; Isaías 40:26; 42:5; 45:12, 18; Jeremías 10:12–13; Juan 1:1–3; Hechos 14:15; 17:24–25; Romanos 1:19–20; 1 Corintios 8:6; Colosenses 1:16–17; Hebreos 1:2–3; 11:3; Apocalipsis 4:11.
B. La humanidad y la imagen de Dios
(Pregunta 79) ¿De dónde vinieron los seres humanos?
En el sexto día, Dios creó a la humanidad a Su propia imagen.
(Pregunta 80) ¿Qué significa ser hechos a imagen de Dios?
Ser hechos a imagen de Dios significa que los seres humanos tienen valor, responsabilidad moral y la capacidad de conocer a Dios y reflejarlo.
(Pregunta 81) ¿Con qué propósito creó Dios a la humanidad?
Dios creó a la humanidad para vivir en comunión con Él y para glorificarlo y disfrutar de Él para siempre.
(Pregunta 82) ¿Qué papel dio Dios a la humanidad en la creación?
Dios dio a los seres humanos autoridad sobre la creación y nos llama a cuidarla sabiamente bajo Su gobierno.
Génesis 1:26–27; 2:7, 18, 21–23; 5:1–2; 9:6; Deuteronomio 10:17–19; Job 32:8; Salmos 8:3–6; 100:3; Eclesiastés 7:29; 12:7; Isaías 43:6–7; Miqueas 6:8; Mateo 10:29–31; 22:37–39; Juan 4:23–24; Hechos 17:24–28; Romanos 2:14–15; 8:29; 1 Corintios 11:7; 15:45–49; 2 Corintios 3:18; Efesios 2:10; 4:24; Colosenses 3:9–10; Santiago 3:9; Apocalipsis 4:11.
C. Los ángeles
(Pregunta 83) ¿Por qué creó Dios a los ángeles?
Dios creó a los ángeles para glorificarlo, cumplir Su voluntad y servir a Su pueblo.
(Pregunta 84) ¿Qué clase de seres son los ángeles?
Los ángeles son seres espirituales poderosos creados por Dios. Son diferentes de los humanos y no tienen cuerpos físicos.
(Pregunta 85) ¿Deben los ángeles ser adorados o recibir oración?
No. Los ángeles son siervos creados y nunca deben ser adorados ni recibir oración.
(Pregunta 86) ¿Son iguales los ángeles y los seres humanos?
No. Los ángeles y los humanos son tipos distintos de seres, y los humanos no se convierten en ángeles después de la muerte.
(Pregunta 87) ¿Permanecieron fieles a Dios todos los ángeles?
No. Algunos ángeles se rebelaron contra Dios bajo el liderazgo de Satanás.
(Pregunta 88) ¿Quién es Satanás?
Satanás es un ser real y personal que se opone a Dios y procura engañar a las personas.
(Pregunta 89) ¿Cuál es el destino de Satanás y de los ángeles caídos?
Satanás y sus ángeles serán juzgados y derrotados para siempre por Jesucristo.
Génesis 3:1–5, 14–15; 6:1–4; Job 1:6–12; 2:1–7; 38:4–7; Salmos 34:7; 91:11–12; 103:20–21; 104:4; Isaías 6:2–3; 14:12–15; Ezequiel 28:12–17; Daniel 7:10; 10:12–13, 20–21; Zacarías 3:1–2; Mateo 4:1–11; 13:39, 41, 49; 18:10; 25:41; Lucas 2:13–14; 8:30–33; 10:18; 15:10; Juan 8:44; Hechos 5:19–20; 12:7–11; 2 Corintios 4:4; 11:14–15; Efesios 6:11–12; Colosenses 1:16; 2:18; 1 Tesalonicenses 4:16; Hebreos 1:6–7, 14; 2:14–16; 1 Pedro 1:12; 5:8; 2 Pedro 2:4; Judas 6; Apocalipsis 12:7–9; 20:1–3, 10.
6. El pecado y sus consecuencias
A. La caída del hombre
(Pregunta 90) ¿Fueron creados buenos originalmente los seres humanos?
Sí. Dios creó buenos y moralmente inocentes a los primeros seres humanos.
(Pregunta 91) ¿Cuál era la condición de la humanidad antes de la caída?
Los primeros seres humanos vivían inicialmente en comunión ininterrumpida con Dios.
(Pregunta 92) ¿Cómo cayó la humanidad en pecado?
El primer hombre y la primera mujer cedieron a la tentación de Satanás y se rebelaron contra Dios.
(Pregunta 93) ¿Qué hizo el pecado de Adán a la humanidad?
El pecado de Adán corrompió la naturaleza humana y dañó la imagen de Dios en la humanidad.
(Pregunta 94) ¿Qué efecto tuvo el pecado de Adán sobre la creación?
El pecado de Adán trajo corrupción, sufrimiento y muerte a toda la creación.
(Pregunta 95) ¿Qué naturaleza heredan de Adán todas las personas?
Todas las personas heredan una naturaleza caída inclinada hacia el pecado.
(Pregunta 96) ¿Hay algún ser humano libre de esta naturaleza pecaminosa?
Jesucristo fue el único ser humano que vivió sin pecado.
(Pregunta 97) ¿Quién es responsable del pecado?
Solo los seres humanos son responsables del pecado. Dios no es el autor del pecado.
Génesis 2:16–17; 3:1–6, 7–13, 15–19; 6:5; 8:21; Salmos 14:2–3; 51:5; 53:1–3; Eclesiastés 7:29; Isaías 53:6; Jeremías 17:9; Mateo 15:18–19; Juan 3:19–20; Romanos 3:10–12, 23; 5:12, 15–19; 6:23; 7:18; 8:20–22; 1 Corintios 15:21–22; 15:45–49; Efesios 2:1–3; Santiago 1:13–15; 1 Juan 1:8–10; 3:4; Apocalipsis 12:9.
B. La condición pecaminosa del hombre
(Pregunta 98) ¿Qué es el pecado?
El pecado es cualquier pensamiento, palabra o acción que quebranta la ley de Dios y no alcanza Su justicia perfecta.
(Pregunta 99) ¿Por qué todo pecado es una ofensa seria contra Dios?
Como la ley de Dios fluye de Su naturaleza santa, todo pecado es un acto de rebelión contra Él y contra Su legítima autoridad.
(Pregunta 100) ¿Cuál es la condición natural de todo ser humano?
Por naturaleza, todas las personas están separadas de Dios, atrapadas en el pecado e incapaces de volver a Él por sí mismas.
Génesis 2:16–17; 3:6–7, 17–19; 6:5; Éxodo 34:6–7; Levítico 19:2; Salmos 14:2–3; 51:4–5; 130:3; Eclesiastés 7:20; Isaías 53:6; 59:2; Jeremías 17:9; Habacuc 1:13; Mateo 5:21–22, 27–28; 12:36–37; Marcos 7:20–23; Juan 3:19–20; 8:34; Romanos 1:18–21, 24–25; 3:9–12, 23; 5:12; 6:16, 23; 7:18–20; 8:7–8; 1 Corintios 2:14; 2 Corintios 4:3–4; Efesios 2:1–3; 4:17–19; Colosenses 1:21; 2 Tesalonicenses 2:10–12; Tito 3:3–5; Santiago 1:14–15; 1 Juan 1:8, 10; 3:4; Apocalipsis 21:8.
7. La salvación y sus bendiciones
A. Ofrecida solo por gracia
(Pregunta 101) ¿Qué es la salvación?
La salvación es el rescate misericordioso de Dios de los pecadores de la culpa y el castigo del pecado.
(Pregunta 102) ¿Sobre qué base se da la salvación?
La salvación es un regalo gratuito, dado solo por la gracia de Dios, y no ganado, asistido ni completado por el esfuerzo humano.
(Pregunta 103) ¿Qué es la gracia?
La gracia es el favor inmerecido de Dios, dado libremente a pecadores que no lo merecen.
(Pregunta 104) ¿Cómo fue asegurada esta gracia para nosotros?
La gracia fue asegurada por medio de la muerte de Jesucristo en nuestro lugar. Él tomó el juicio de Dios por los pecadores.
Éxodo 34:6; Salmos 86:5; 103:8–12; Isaías 53:5–6; 55:1–3; Jonás 2:9; Mateo 1:21; Juan 1:12–13; 3:16–17; 6:37, 44; 14:6; Hechos 4:12; 15:11; Romanos 3:23–24; 4:4–5; 5:8–9; 6:23; 11:6; 1 Corintios 1:30–31; 2 Corintios 5:18–19, 21; Gálatas 2:16, 21; Efesios 1:7; 2:4–9; Filipenses 3:8–9; Tito 2:11–14; 3:4–7; 2 Timoteo 1:9; Hebreos 9:12; 1 Pedro 1:18–19; 1 Juan 4:9–10; Apocalipsis 1:5–6.
B. Recibida solo por la fe
(Pregunta 105) ¿Cómo se recibe la salvación?
La salvación se recibe por la fe sola en Jesucristo, no por esfuerzo humano.
(Pregunta 106) ¿Por qué se da la salvación a los que creen?
Porque la muerte de Cristo satisfizo plenamente la justicia de Dios por todos los que se arrepienten y creen.
(Pregunta 107) ¿Es la fe en sí misma una obra que gana la salvación?
No. La fe no gana la salvación. Es la manera en que se recibe la gracia de Dios.
Génesis 15:6; Isaías 45:22; Habacuc 2:4; Mateo 21:32; Marcos 1:15; Lucas 18:13–14; Juan 1:12; 3:16–18, 36; 5:24; 6:28–29; 11:25–26; 20:31; Hechos 4:12; 13:38–39; 15:9; 16:30–31; Romanos 1:16–17; 3:21–24, 28; 4:4–5; 5:1; 10:9–10, 13, 17; 1 Corintios 1:21; 15:1–2; Gálatas 2:16; 3:11, 22, 26; Efesios 2:8–9; Filipenses 3:8–9; Colosenses 2:12; Tito 3:5–7; Hebreos 10:38–39; 11:1, 6; 1 Pedro 1:8–9; 1 Juan 5:11–12.
C. El nuevo nacimiento
(Pregunta 108) ¿Por qué es necesario el nuevo nacimiento?
Porque todas las personas están espiritualmente muertas en pecado y no pueden entrar en el Reino de Dios a menos que nazcan de nuevo.
(Pregunta 109) ¿Quién produce el nuevo nacimiento?
Solo el Espíritu Santo produce el nuevo nacimiento al dar vida espiritual.
(Pregunta 110) ¿Puede alguien hacer que él mismo nazca de nuevo?
No. El nuevo nacimiento no es resultado del esfuerzo ni de la religión, sino la obra de la gracia de Dios.
(Pregunta 111) ¿Qué sucede cuando una persona nace de nuevo?
El viejo hombre muere con Cristo, y el creyente llega a ser una nueva creación por medio de la fe.
Deuteronomio 30:6; Jeremías 31:33–34; Ezequiel 11:19–20; 36:25–27; Juan 1:12–13; 3:3–7; 5:24; 6:63; Hechos 2:38; 16:14; 20:21; 26:18; Romanos 6:4–6; 8:9–11; 1 Corintios 2:14–15; 2 Corintios 4:6; 5:17; Gálatas 2:20; 6:15; Efesios 2:1–5; 4:22–24; Colosenses 2:13; Tito 3:4–6; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:3, 23; 1 Juan 3:9; 5:1, 4.
D. Fe y arrepentimiento
(Pregunta 112) ¿Qué es la fe salvadora?
La fe salvadora es confiar solo en Jesucristo como Señor y Salvador para el perdón y la paz con Dios.
(Pregunta 113) ¿Qué es el arrepentimiento?
El arrepentimiento es un cambio del corazón y de la mente, obrado por el Espíritu, que nos aparta del pecado y nos vuelve hacia Dios.
(Pregunta 114) ¿Puede una persona convertirse verdaderamente sin fe y arrepentimiento?
No. La verdadera conversión siempre incluye tanto la fe en Cristo como el arrepentimiento del pecado.
(Pregunta 115) ¿Continúan la fe y el arrepentimiento en la vida cristiana?
Sí. Los creyentes continúan apartándose del pecado y confiando en Dios durante toda nuestra vida.
2 Crónicas 7:14; Salmos 32:5; 51:10, 17; 34:18; Isaías 55:6–7; Ezequiel 18:30–32; Joel 2:12–13; Mateo 3:1–2, 8; 4:17; Marcos 1:14–15; Lucas 5:31–32; 13:3, 5; 15:7, 10; 18:13–14; Juan 3:16–18, 36; 6:37, 40; Hechos 2:37–38; 3:19; 11:18; 16:30–31; 20:20–21; 26:18, 20; Romanos 2:4; 10:9–10; 1 Corintios 15:1–2; 2 Corintios 5:17, 21; 7:9–10; Gálatas 2:20; Efesios 2:8–9; Filipenses 1:6; Colosenses 2:6–7; 1 Tesalonicenses 1:9–10; 2 Timoteo 2:25–26; Hebreos 6:1; Santiago 2:17, 26; 1 Juan 1:8–9; Apocalipsis 3:19–20.
E. Las bendiciones de la salvación
(Pregunta 116) ¿Qué bendiciones reciben los creyentes en la salvación?
En la salvación, los creyentes reciben perdón de pecados, paz con Dios, justificación en Cristo, adopción en la familia de Dios y la promesa de vida eterna.
(Pregunta 117) ¿Cuándo reciben los creyentes estas bendiciones?
Estas bendiciones comienzan en la conversión, moldean la vida diaria del creyente y se completan en la gloria.
(Pregunta 118) ¿Qué tan seguras son las bendiciones de la salvación?
Las bendiciones de la salvación son eternas, inmensurables y guardadas seguras por el poder de Dios.
Salmos 32:1–2; 103:10–12; Isaías 1:18; 53:5–6; Jeremías 31:33–34; Mateo 11:28–30; Juan 1:12; 3:16–18, 36; 5:24; 10:27–29; 14:2–3; Hechos 10:43; Romanos 3:23–24; 4:7–8; 5:1–2, 8–11; 6:4, 22–23; 8:1–2, 15–17, 29–30, 38–39; 1 Corintios 1:30; 15:22–23; 2 Corintios 5:17–21; Gálatas 2:20; 4:4–7; Efesios 1:3–7, 13–14; 2:4–7, 13, 19; Filipenses 3:20–21; Colosenses 1:13–14, 21–22; Tito 3:4–7; Hebreos 9:12, 15; 1 Pedro 1:3–5, 18–19; 1 Juan 3:1–2; 5:11–13; Apocalipsis 21:3–4, 27.
(1) Justificación
(Pregunta 119) ¿Qué es la justificación?
La justificación significa que Dios declara justos ante Sus ojos a los pecadores por medio de la fe solo en Jesucristo.
(Pregunta 120) ¿Qué le sucede al creyente en la justificación?
Dios perdona el pecado, quita la culpa y acredita al creyente la justicia perfecta de Cristo.
(Pregunta 121) ¿Se gana la justificación por obras o se recibe por fe?
La justificación es un regalo de Dios y se recibe por fe, no por obras.
(Pregunta 122) ¿Significa la justificación que Dios ignora el pecado?
No. Dios no pasa por alto el pecado. Cristo satisfizo plenamente la justicia de Dios, de modo que ya no hay condenación para los que le pertenecen.
Génesis 15:6; Salmo 32:1–2; Isaías 53:5–6, 11; Habacuc 2:4; Lucas 18:13–14; Juan 3:16–18; 5:24; Hechos 13:38–39; Romanos 3:20–24, 26, 28; 4:4–5, 7–8, 22–25; 5:1–2, 8–9, 16–19; 6:6–7, 23; 8:1, 30, 33–34; 1 Corintios 1:30–31; 2 Corintios 5:17, 21; Gálatas 2:16, 20–21; 3:6–9, 11, 13–14, 24; Efesios 1:7; 2:8–9, 13–16; Filipenses 3:8–9; Colosenses 2:13–14; Tito 3:4–7; Hebreos 7:25; 8:12; 10:10, 14, 17–18; Santiago 2:17–18, 22, 24; 1 Pedro 2:24; 1 Juan 1:9; Apocalipsis 1:5–6.
(2) Santificación
(Pregunta 123) ¿Qué es la santificación?
La santificación es la obra del Espíritu Santo que hace santos a los creyentes y más semejantes a Cristo.
(Pregunta 124) ¿Cuándo comienza la santificación, y cómo continúa?
La santificación comienza en la conversión y continúa durante toda la vida del creyente mientras el Espíritu produce crecimiento en santidad.
(Pregunta 125) ¿Cuál es el papel del creyente en la santificación?
Aunque la santificación es obra de Dios, los creyentes procuran activamente la santidad por medio de la oración, la Escritura y la obediencia.
(Pregunta 126) ¿Llegarán los creyentes a ser impecables en esta vida?
No. Los creyentes seguirán luchando con el pecado, pero el Espíritu nos renueva mientras maduramos en Cristo.
Éxodo 31:13; Levítico 20:7–8; Salmo 51:10; Ezequiel 36:25–27; Mateo 5:48; Juan 15:1–5; 17:17–19; Hechos 26:18; Romanos 6:6, 11–14, 19, 22; 8:5–6, 13, 29; 12:1–2; 1 Corintios 1:2, 30; 6:11, 19–20; 2 Corintios 3:17–18; Gálatas 5:16–17, 22–25; Efesios 2:10; 4:22–24; 5:25–27; Filipenses 2:12–13; Colosenses 1:9–10, 28–29; 1 Tesalonicenses 4:3–4, 7; 5:23–24; 2 Tesalonicenses 2:13; Hebreos 10:10, 14; 12:10–11, 14; Santiago 1:2–4, 21–22; 1 Pedro 1:14–16, 22; 2 Pedro 1:3–8; 1 Juan 1:7–9; 3:2–3; Judas 24–25.
F. La gracia y la libertad humana
(Pregunta 127) ¿Desea Dios que alguien perezca en pecado?
No. Dios desea que todas las personas se arrepientan y sean salvas, y ofrece pacientemente la salvación a todos por medio del Evangelio.
(Pregunta 128) ¿Por quién murió Jesucristo?
Jesucristo murió por todos, haciendo que la salvación esté verdaderamente disponible para todos, aunque solo la reciben los que creen.
(Pregunta 129) ¿Cómo responden los pecadores al llamado de Dios a la salvación?
Por medio del Evangelio, el Espíritu Santo convence y atrae a los pecadores, capacitándonos para arrepentirnos y creer en Jesucristo.
(Pregunta 130) ¿Obliga Dios a alguien a creer?
No. La salvación es obra de Dios de principio a fin, pero Él no fuerza la fe. Cada persona es responsable de responder a Su llamado de gracia.
Isaías 45:22; 53:5–6, 11–12; Ezequiel 18:23; 18:32; Jonás 4:11; Mateo 11:28–30; 22:1–10; 23:37; Marcos 16:15–16; Lucas 19:10; Juan 1:9, 12; 3:16–17; 5:40; 6:40; 12:32; Hechos 10:34–35; 13:38–39, 46–48; 17:26–31; Romanos 1:16; 2:4, 11; 5:6, 8, 18; 10:9–13; 1 Corintios 15:3–4, 22; 2 Corintios 5:14–15, 18–20; Gálatas 3:26–28; Efesios 2:8–9; 1 Timoteo 2:3–6; 4:10; Tito 2:11; 3:4–7; Hebreos 2:9; 2 Pedro 3:9; 1 Juan 2:2; Apocalipsis 22:17.
G. Elección y predestinación
(Pregunta 131) ¿Qué es la elección?
La elección es la decisión misericordiosa de Dios de salvar a los que creen en Su Hijo conforme a Su propósito salvador.
(Pregunta 132) ¿Qué es la predestinación?
La predestinación es el plan de Dios para que los que Él salva sean hechos semejantes a Cristo y llevados seguros a la gloria eterna.
(Pregunta 133) ¿Cancelan la elección y la predestinación la responsabilidad humana?
No. Dios cumplirá con certeza Sus planes redentores, pero todas las personas siguen siendo responsables de arrepentirse y creer el Evangelio.
Deuteronomio 7:6–8; 10:14–15; Isaías 42:1; 45:4; 46:9–10; Mateo 22:14; 24:22, 24, 31; Lucas 10:20; Juan 6:37, 39–40; 10:27–29; 15:16; 17:2, 6, 9, 24; Hechos 2:23; 13:48; 18:9–10; Romanos 8:28–30; 9:10–16, 22–24; 10:9–13; 11:5–6, 29, 33–36; 1 Corintios 1:26–31; Efesios 1:3–6, 9–11; 2:4–10; Filipenses 1:6; 2:12–13; 1 Tesalonicenses 1:4–5; 2 Tesalonicenses 2:13–14; 2 Timoteo 1:8–9; Hebreos 2:10; 1 Pedro 1:1–5; 2 Pedro 1:10–11; 3:9; 1 Juan 4:9–10, 19; Apocalipsis 13:8; 17:8.
H. Seguridad eterna
(Pregunta 134) ¿Qué seguridad tienen los creyentes en la salvación?
Todos los que han nacido verdaderamente de nuevo son guardados por el poder de Dios y están seguros para siempre en Jesucristo.
(Pregunta 135) ¿Cómo asegura Dios a los creyentes de esta seguridad?
Dios da el Espíritu Santo, quien vive dentro de los creyentes y nos asegura que le pertenecemos.
(Pregunta 136) ¿Puede perderse la salvación por el pecado o el fracaso?
No. La salvación descansa en la obra terminada de Cristo y en la fidelidad de Dios, no en el desempeño humano.
(Pregunta 137) ¿Justifica la seguridad eterna el pecado o una vida descuidada?
No. El pecado continuo y sin arrepentimiento muestra un corazón no convertido, mientras que los verdaderos creyentes continúan volviendo a Cristo en arrepentimiento y fe.
Deuteronomio 33:27; Salmos 37:23–24, 28; 121:7–8; Isaías 46:3–4; Jeremías 32:40; Mateo 18:12–14; 24:24; Juan 3:16–17, 36; 5:24; 6:37–40; 10:27–29; 17:11–12, 24; Romanos 5:8–10; 8:1–2, 16, 29–30, 35–39; 11:29; 1 Corintios 1:8–9; 10:13; 2 Corintios 1:21–22; Gálatas 6:7–9; Efesios 1:13–14; 2:8–9; 4:30; Filipenses 1:6; 2:12–13; Colosenses 1:21–23; 1 Tesalonicenses 5:23–24; 2 Tesalonicenses 3:3; 2 Timoteo 1:12; 2:11–13, 19; Hebreos 7:25; 10:10, 14, 26–27; Santiago 1:12; 1 Pedro 1:3–5; 5:10; 1 Juan 1:7–9; 2:1–2, 19, 25; 5:11–13; Judas 24–25.
8. La ley y el Evangelio
(Pregunta 138) ¿Qué revelan juntos la ley y el Evangelio?
Juntos, la ley de Dios y el Evangelio muestran Su santidad, justicia y gracia.
(Pregunta 139) ¿Se oponen entre sí la ley y el Evangelio?
No. La ley muestra nuestro pecado y nuestra necesidad de gracia. El Evangelio nos da la justicia que la ley no puede proveer.
(Pregunta 140) ¿Cuál fue el propósito de la ley de Dios?
La ley de Dios muestra Su carácter santo, expone el pecado humano y elimina toda pretensión de justicia propia.
(Pregunta 141) ¿Puede alguien ser salvo obedeciendo la ley?
No. La ley no puede salvar. Pero nos señala a Jesucristo, quien la cumplió perfectamente por nosotros.
(Pregunta 142) ¿Cómo se aplica la ley de Dios a los creyentes hoy?
Los creyentes no son salvos por la ley. Pero bajo la ley de Cristo, somos llamados a mostrar nuestra gratitud hacia Él amando a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Éxodo 19:5–6; 20:1–17; Levítico 19:2; Deuteronomio 6:5; 10:12–13; 30:11–14; Salmos 19:7–8, 11; 40:7–8; 119:9–11, 97–105; Proverbios 20:9; Eclesiastés 12:13–14; Isaías 53:5–6, 11; Jeremías 31:33; Habacuc 2:4; Mateo 5:17–18, 20; 7:12; 22:37–40; Marcos 12:28–34; Lucas 10:25–28; Juan 1:17; 5:39–40; Hechos 13:38–39; Romanos 1:20; 2:14–15; 3:19–20, 23–24, 28; 4:14–16; 5:20–21; 6:14–15; 7:7–12, 22–25; 8:1–4; 10:3–4; 13:8–10; 1 Corintios 9:21; Gálatas 2:16, 21; 3:10–13, 19, 24–25; 5:1, 13–14; Efesios 2:8–10, 15; Filipenses 3:9; Colosenses 2:13–17; 1 Timoteo 1:8–9; Hebreos 8:6–10; 10:1, 14; Santiago 1:22–25; 2:8–10, 12; 1 Juan 2:3–6; 5:2–3; Apocalipsis 14:12.
9. La iglesia
A. La naturaleza y la misión de la iglesia
(Pregunta 143) ¿Qué es la iglesia?
La iglesia es el pueblo de Dios, redimido por Cristo y unido por el Espíritu Santo en un solo cuerpo.
(Pregunta 144) ¿En qué formas existe la iglesia?
La iglesia existe como el cuerpo mundial de todos los creyentes y como congregaciones locales que se reúnen para adoración y servicio.
(Pregunta 145) ¿Cuál es la misión de la iglesia?
La misión de la iglesia es glorificar a Dios proclamando el Evangelio y haciendo discípulos de todas las naciones.
(Pregunta 146) ¿Quién tiene autoridad suprema sobre la iglesia?
Solo Jesucristo es la Cabeza de la iglesia, y cada iglesia local responde directamente ante Él.
Mateo 16:18; 18:17–20; 28:18–20; Marcos 3:13–15; Lucas 24:46–49; Juan 13:34–35; 17:20–23; Hechos 1:8; 2:41–42, 47; 4:32–33; 6:3–4; 11:26; 13:1–3; 14:23; 20:28; Romanos 12:4–5; 1 Corintios 1:2; 3:9–11; 10:16–17; 12:12–13, 18, 27; 14:26; 2 Corintios 11:2; Efesios 1:22–23; 2:19–22; 3:10–11, 21; 4:4–6, 11–13, 15–16; 5:23–27, 32; Filipenses 1:1, 27; Colosenses 1:18, 24; 1 Tesalonicenses 1:1, 7–8; 1 Timoteo 3:14–15; Tito 1:5; Hebreos 10:24–25; 13:7, 17; 1 Pedro 2:5, 9–10; Apocalipsis 1:5–6, 20.
B. La necesidad de la iglesia
(Pregunta 147) ¿Por qué es necesaria la iglesia para los creyentes?
Dios no quiere que los cristianos vivan en aislamiento. Por eso, formar parte de una iglesia local es esencial para el crecimiento y la obediencia.
(Pregunta 148) ¿Cómo ayuda la iglesia a los creyentes a florecer?
Por medio de la comunión, la enseñanza de la Palabra de Dios y el servicio con dones espirituales, la iglesia equipa a los creyentes para crecer y vivir fielmente.
Salmo 133:1; Proverbios 27:17; Eclesiastés 4:9–12; Mateo 18:19–20; Juan 13:34–35; Hechos 2:41–42, 46–47; 4:32–33; 20:7; Romanos 12:4–6, 10–13; 1 Corintios 12:12–14, 18–21, 26–27; 14:12, 26; Gálatas 6:2; Efesios 2:19–22; 4:11–13, 15–16; Filipenses 2:1–4; Colosenses 3:12–16; 1 Tesalonicenses 5:11, 14–15; Hebreos 3:13; 10:24–25; Santiago 5:16; 1 Pedro 4:8–10; 1 Juan 1:3, 7.
C. La obra de la iglesia
(Pregunta 149) ¿Qué obra ha dado Cristo a la iglesia para realizar?
La iglesia proclama el Evangelio, hace discípulos, adora a Dios, equipa a los miembros para el ministerio, practica las ordenanzas, ejerce disciplina amorosa y vive bajo liderazgo bíblico fiel.
Mateo 16:18–19; 18:15–17; 28:18–20; Marcos 3:14; Lucas 24:46–49; Juan 4:23–24; 20:21–23; Hechos 2:41–42, 47; 6:3–4; 11:26; 14:21–23; 20:27–28; Romanos 12:4–8; 1 Corintios 1:10; 3:11; 5:1–5, 11–13; 10:16–17; 11:23–26; 12:12–27; 14:26; 2 Corintios 8:5; Efesios 2:19–22; 4:11–16; 5:25–27; Filipenses 1:27; Colosenses 1:28–29; 1 Tesalonicenses 1:8; 5:12–14; 1 Timoteo 3:1–7, 8–15; 2 Timoteo 2:2; 4:2–4; Tito 1:5–9; 2:1–8, 11–14; Hebreos 10:24–25; 12:14; Santiago 1:22; 1 Pedro 2:9–10; 5:1–3; Apocalipsis 2:4–5, 10, 14–16, 19–20.
D. El liderazgo de la iglesia
(Pregunta 150) ¿Cómo gobierna Cristo Su iglesia?
Él la gobierna por Su Palabra y Su Espíritu, y llama y capacita a líderes para servir a Su pueblo para la gloria de Dios.
Mateo 9:36–38; 16:18–19; 20:25–28; 23:8–11; Marcos 9:35; 10:42–45; Lucas 12:42–44; 22:24–27; Juan 10:11–16; 13:13–15; 21:15–17; Hechos 6:2–4; 14:21–23; 20:17, 28–31; Romanos 12:3, 6–8; 1 Corintios 3:5–7; 4:1–2; 11:3; 12:28; Efesios 1:22–23; 4:11–13, 15–16; 5:23–24; Filipenses 2:3–8; Colosenses 1:18; 2:19; 1 Tesalonicenses 5:12–13; 1 Timoteo 3:1–3, 5; 5:17–19; 2 Timoteo 2:2, 24–25; 4:1–5; Tito 1:5–9; Hebreos 13:7, 17; Santiago 3:1; 1 Pedro 5:1–4; Apocalipsis 1:12–13, 20.
(1) Oficios de la iglesia
(Pregunta 151) ¿Qué oficios ha establecido Cristo en Su iglesia?
Cristo ha establecido ancianos y diáconos para servir a Su iglesia para su bien y para Su gloria.
(Pregunta 152) ¿Cuáles son las funciones de los ancianos y los diáconos?
Los ancianos pastorean la iglesia enseñando la Palabra de Dios, guardando la sana doctrina y cuidando el rebaño. Los diáconos sirven atendiendo necesidades prácticas y apoyando el ministerio de la Palabra.
Mateo 20:25–28; Marcos 10:43–45; Juan 13:13–15; Hechos 6:1–6; 11:30; 14:23; 15:2, 4, 6, 22–23; 20:17, 28–31; Romanos 12:6–8; 1 Corintios 3:5–7; 9:14; 12:28; Gálatas 5:13; Efesios 4:11–12; Filipenses 1:1; Colosenses 1:18; 2:19; 1 Tesalonicenses 5:12–13; 1 Timoteo 3:1–13; 4:13–16; 5:17–19; 2 Timoteo 2:2; 4:1–2; Tito 1:5–9; Hebreos 6:10; 13:7, 17; Santiago 3:1; 1 Pedro 4:10–11; 5:1–4; 1 Juan 3:17–18.
(2) Requisitos para los líderes de la iglesia
(Pregunta 153) ¿Quién puede servir como anciano o diácono?
Solo hombres a quienes Dios ha llamado y dotado pueden servir como ancianos o diáconos. La iglesia reconoce su llamado por sus dones, carácter piadoso y sana doctrina.
(Pregunta 154) ¿Son negociables o culturales los requisitos bíblicos para el liderazgo de la iglesia?
No. La Escritura exige carácter piadoso por encima de todo y restringe el oficio de anciano a hombres calificados como parte del diseño permanente de Dios para la iglesia.
Génesis 2:18, 21–24; Números 27:16–17; Proverbios 11:3; 20:7; 27:17; Isaías 3:12; Malaquías 2:7; Marcos 3:13–15; Lucas 6:12–13; Hechos 1:21–26; 6:3; 14:23; 20:17, 28; Romanos 12:6–8; 1 Corintios 11:3; 14:33–35; Efesios 4:11–13; 1 Tesalonicenses 5:12–13; 1 Timoteo 2:11–14; 3:1–13; 5:22; 2 Timoteo 2:2; Tito 1:5–9; Hebreos 13:7, 17; Santiago 3:1; 1 Pedro 5:1–3.
(3) Limitaciones del liderazgo de la iglesia
(Pregunta 155) ¿Son los líderes de la iglesia sacerdotes o mediadores entre Dios y Su pueblo?
No. Solo Jesucristo es nuestro gran Sumo Sacerdote y Mediador, y ningún líder de la iglesia tiene autoridad sacerdotal sobre el pueblo de Dios.
(Pregunta 156) ¿Qué significa el sacerdocio de todos los creyentes para la iglesia?
Todos los creyentes tienen igual acceso a Dios y una responsabilidad compartida de conocer Su Palabra, adorarlo y servir a Su Reino. Al mismo tiempo, los líderes ordenados por Dios proveen orden y cuidado en la iglesia.
Éxodo 19:5–6; Salmo 24:3–4; Isaías 61:6; Mateo 27:50–51; Juan 14:6; Romanos 5:1–2; 12:1; 1 Corintios 3:16–17; 12:4–7, 11–13; Gálatas 3:26–28; Efesios 2:18–22; 4:11–13; Colosenses 1:18; 1 Timoteo 2:5; Hebreos 4:14–16; 7:23–28; 9:11–12, 24; 10:19–22; 13:15–16; 1 Pedro 2:4–5, 9; Apocalipsis 1:5–6; 5:9–10.
E. Las ordenanzas de la iglesia
(Pregunta 157) ¿Qué ordenanzas estableció Jesucristo para Su iglesia?
Jesucristo estableció dos ordenanzas para la iglesia: el bautismo y la Cena del Señor.
(Pregunta 158) ¿Cuál es el propósito de estas ordenanzas?
El bautismo y la Cena del Señor son actos de obediencia y adoración que proclaman la obra salvadora de Cristo hasta que Él regrese. No añaden nada a la salvación.
Mateo 3:13–15; 26:26–28; 28:18–20; Marcos 14:22–25; Lucas 22:19–20; Juan 3:22–23; Hechos 2:38, 41–42; 8:36–38; 10:47–48; 16:14–15, 30–33; Romanos 6:3–4; 1 Corintios 10:16–17; 11:23–29; Gálatas 3:26–27; Efesios 2:8–9; 4:4–6; Colosenses 2:12; Hebreos 9:11–12; 10:10, 14; 1 Pedro 3:21.
(1) Bautismo
(Pregunta 159) ¿Qué es el bautismo?
El bautismo es la inmersión de un creyente en agua en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
(Pregunta 160) ¿Qué significa el bautismo?
El bautismo identifica públicamente al creyente con Jesucristo. Representa Su muerte, sepultura y resurrección, y nuestra nueva vida en Él.
(Pregunta 161) ¿Cuándo debe bautizarse una persona?
El bautismo sigue a la conversión como un acto de obediencia y marca la entrada del creyente en la comunión de la iglesia local.
Mateo 3:13–16; 28:19–20; Marcos 1:9–10; 16:15–16; Juan 3:23; Hechos 2:38, 41; 8:12–13, 36–38; 9:17–18; 10:47–48; 16:14–15, 30–33; 18:8; Romanos 6:3–4; 1 Corintios 12:12–13; Gálatas 3:26–27; Efesios 4:4–6; Colosenses 2:12; 1 Pedro 3:21.
(2) La Cena del Señor
(Pregunta 162) ¿Qué es la Cena del Señor?
La Cena del Señor es una comida conmemorativa en la que la iglesia come el pan y bebe la copa en memoria del sacrificio de Cristo hecho una vez y para siempre.
(Pregunta 163) ¿Qué significan el pan y la copa?
El pan representa el cuerpo de Cristo entregado por nosotros, y la copa representa Su sangre derramada para el perdón de los pecados.
(Pregunta 164) ¿Quiénes deben participar de la Cena del Señor, y cómo?
La Cena del Señor es para los creyentes, quienes deben examinarse a sí mismos y participar reverentemente con fe y gratitud.
Mateo 26:26–29; Marcos 14:22–25; Lucas 22:19–20; Juan 6:35, 51, 53–58; Hechos 2:42, 46; 20:7; Romanos 6:9–10; 1 Corintios 5:7–8; 10:16–17, 21; 11:23–29; Hebreos 7:27; 9:12, 25–28; 10:10, 12–14; 1 Juan 1:7; Apocalipsis 19:7–9.
F. La unidad de la iglesia
(Pregunta 165) ¿Cómo moldea el Evangelio la vida juntos en la iglesia?
El Evangelio moldea la iglesia al enseñar a los creyentes a amarse unos a otros, perdonar como hemos sido perdonados y buscar juntos la santidad y la verdad.
(Pregunta 166) ¿Qué clase de comunidad debe ser la iglesia?
La iglesia es una familia de la fe donde los creyentes pertenecen, se sirven unos a otros y reflejan el carácter de Cristo.
(Pregunta 167) ¿Qué une a los creyentes y protege la misión de la iglesia?
El Evangelio une a los creyentes. Debemos rechazar divisiones, lealtades rivales o ideologías mundanas que socavan la verdad y la misión de Cristo.
Génesis 12:3; Salmo 133:1; Isaías 49:6; Mateo 5:23–24; Juan 13:34–35; 17:20–23; Hechos 2:44–47; 10:34–35; Romanos 12:4–5, 10, 16; 14:19; 15:5–6; 1 Corintios 1:10; 3:3–4; 12:12–13, 25–27; 2 Corintios 5:17–19; Gálatas 3:26–28; Efesios 2:13–16, 19–22; 4:1–6, 15–16, 32; Filipenses 2:1–4; Colosenses 3:11–14; Tito 2:11–14; Hebreos 12:14; Santiago 3:17–18; 1 Pedro 2:9–10, 17; 3:8–9; 1 Juan 4:7, 11–12, 20–21; Apocalipsis 5:9–10; 7:9–10.
10. La vida cristiana
A. El llamado al discipulado
(Pregunta 168) ¿Qué clase de vida está llamado a vivir un cristiano?
Un cristiano está llamado a vivir una vida nueva, mostrando obediencia, santidad y amor por Dios y por los demás.
(Pregunta 169) ¿Cómo comienza y crece el discipulado?
El discipulado comienza en el hogar y se fortalece en la iglesia local. Da fruto en el mundo cuando los creyentes viven el Evangelio y lo comparten en cada área de la vida.
Deuteronomio 6:5–7; Salmo 1:1–3; Miqueas 6:8; Mateo 5:14–16; 7:24–25; 11:28–30; 16:24–25; 22:37–39; Lucas 9:23; Juan 13:14–15, 34–35; 15:4–5, 8–10, 16; Hechos 2:42; 4:32–35; Romanos 6:4, 11–13; 8:1–4, 10–14; 12:1–2; 13:8–10; 1 Corintios 10:31; Gálatas 2:20; 5:16, 22–23; Efesios 1:6; 2:10; 4:1–3, 15–16; 5:1–2, 8–10; Filipenses 1:27; 2:12–13; Colosenses 1:10; 3:16–17, 23–24; 1 Tesalonicenses 4:1–3, 7; 2 Timoteo 3:16–17; Hebreos 10:24–25; 12:1–2, 14; Santiago 1:22; 2:14–18; 1 Pedro 1:14–16; 2:12; 2 Pedro 1:5–8; 1 Juan 2:3–6; 3 Juan 4.
B. El llamado al servicio
(Pregunta 170) ¿Cómo son llamados los creyentes a servir a Cristo?
Los creyentes sirven a Cristo usando nuestros dones, capacidades y recursos para el bien de otros, la gloria de Dios y el crecimiento de Su Reino.
(Pregunta 171) ¿Qué debe motivar y moldear el servicio cristiano?
El servicio cristiano sigue el ejemplo de Cristo. Es motivado por la gratitud por la gracia, capacitado por el Espíritu Santo, guiado por la Escritura y marcado por humildad y amor.
Éxodo 35:10, 21–22; 1 Samuel 12:24; Salmo 100:2; Proverbios 3:9–10; Miqueas 6:8; Mateo 5:16; 6:19–21; 10:8; 20:26–28; 25:14–30; Marcos 10:45; Lucas 12:42–43; 17:10; Juan 13:12–15; Hechos 9:36; 20:35; Romanos 12:1, 4–8, 11; 1 Corintios 3:6–9; 4:1–2; 9:19–23; 12:4–7, 11; 15:58; 2 Corintios 8:1–7; 9:6–8, 12–13; Gálatas 5:13–14; 6:9–10; Efesios 2:10; 4:11–12, 16; Filipenses 2:3–5, 7; Colosenses 3:23–24; 1 Tesalonicenses 1:3; 2 Tesalonicenses 3:13; 1 Timoteo 6:17–19; Tito 3:8, 14; Hebreos 6:10; 10:24; Santiago 2:17–18; 1 Pedro 4:10–11; Apocalipsis 2:19.
C. Dones ministeriales
(Pregunta 172) ¿Quién da los dones espirituales, y por qué?
El Espíritu Santo da dones espirituales a cada creyente. Lo hace para que la iglesia sea edificada, el Evangelio avance y Dios sea glorificado.
(Pregunta 173) ¿Cómo deben usarse los dones espirituales en la iglesia?
Los dones espirituales deben usarse con amor, humildad y sumisión a Cristo. Deben practicarse bajo la autoridad de la Escritura para el bien de toda la iglesia, no para ganancia personal.
Romanos 12:4–8; 1 Corintios 1:7; 3:5–9; 12:4–14, 18–21, 25–30; 13:1–3, 4–8, 13; 14:1, 12, 26, 33, 40; Efesios 2:10; 4:7, 11–13, 15–16; Filipenses 1:27; Colosenses 1:28–29; 2:19; 1 Pedro 4:9–11; 2 Pedro 1:5–8; Judas 20–21.
D. Dones de señal
(Pregunta 174) ¿Qué eran los dones de señal, y por qué fueron dados?
Los dones de señal, como lenguas, profecía, visiones y sanidades milagrosas, fueron dados en el tiempo de los apóstoles. Confirmaban a los apóstoles y apoyaban la revelación de Dios antes de que el Nuevo Testamento estuviera completo.
(Pregunta 175) ¿Son requeridos o esperados hoy los dones de señal?
No. Dios puede actuar milagrosamente en cualquier momento, pero los dones de señal no son una parte esperada de la vida cristiana hoy.
(Pregunta 176) ¿Por qué no se esperan hoy los dones de señal?
Hoy, las Escrituras completas confirman la verdad de Dios, y la evidencia más clara de la obra del Espíritu es el fruto de una vida transformada.
Éxodo 4:1–9; Deuteronomio 13:1–3; Salmo 19:7–11; Isaías 8:19–20; Jeremías 23:21–22; Juan 10:37–38; 20:30–31; Hechos 2:1–4, 6–8, 43; 5:12; 8:6–7, 14–17; 14:3; 19:11–12; Romanos 15:18–19; 1 Corintios 12:4–11; 13:8–10; 14:22, 33, 37–38; 2 Corintios 12:12; Gálatas 5:22–23; Efesios 2:20; 4:11–13; Hebreos 2:3–4; Santiago 1:25; 2 Pedro 1:19–21; 2 Timoteo 3:16–17; 1 Juan 4:1; Apocalipsis 22:18–19.
E. Guerra espiritual
(Pregunta 177) ¿Cuál es la naturaleza del conflicto espiritual que enfrentan los creyentes?
Los creyentes enfrentan un conflicto espiritual real. No es contra personas, sino contra los poderes de las tinieblas que se oponen al Reino de Dios.
(Pregunta 178) ¿Cómo permanecen firmes y vencen los creyentes en este conflicto?
Los creyentes resisten al diablo permaneciendo firmes en Cristo y confiando en Su victoria consumada. Usamos la Palabra de Dios y caminamos en el poder del Espíritu Santo, sabiendo que Cristo ya venció.
Génesis 3:1–6, 15; Job 1:6–12; Zacarías 3:1–2; Mateo 4:1–11; 12:28–29; Lucas 10:17–19; Juan 8:44; 12:31; 16:33; Hechos 26:17–18; Romanos 8:37–39; 13:12; 1 Corintios 10:13; 15:57; 16:13; 2 Corintios 2:11; 10:3–5; Efesios 2:1–2; 6:10–18; Filipenses 2:9–11; Colosenses 1:13–14; 2:15; 1 Tesalonicenses 5:8–9; 2 Tesalonicenses 3:3; 2 Timoteo 2:26; Hebreos 2:14–15; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8–9; 1 Juan 3:8; 4:4; 5:4–5; Apocalipsis 12:10–11; 20:10.
F. Mantener un testimonio semejante a Cristo
(Pregunta 179) ¿Cuál es el papel del creyente en el mundo?
Los creyentes son embajadores de Cristo. Llamamos a las personas a reconciliarse con Dios y unos con otros por medio del Evangelio.
(Pregunta 180) ¿Cómo deben los creyentes representar a Cristo en la cultura?
Los creyentes deben hablar la verdad en amor y relacionarse con el mundo con convicción y gracia. Nuestras vidas deben mostrar la esperanza y la santidad que se encuentran en Cristo.
Jeremías 29:7; Miqueas 6:8; Mateo 5:13–16; 7:12; 22:37–39; Juan 13:34–35; 17:15–18, 20–21; Hechos 1:8; 17:22–28; Romanos 12:9–21; 13:8–10; 14:17–19; 2 Corintios 5:18–20; Efesios 4:1–3, 14–15, 29, 32; Filipenses 2:14–16; Colosenses 3:12–14, 17; 4:5–6; 1 Tesalonicenses 4:11–12; 1 Timoteo 2:1–4; Tito 2:7–8, 10; 3:1–2, 8; 1 Pedro 2:12, 15–17; 3:15–16; 1 Juan 4:17–18; Apocalipsis 12:11.
G. Cumplir la Gran Comisión
(Pregunta 181) ¿Cuál es la Gran Comisión de Cristo para la iglesia?
Jesús manda a Su iglesia ir al mundo, predicar el Evangelio y hacer discípulos de todas las naciones hasta que Él regrese.
(Pregunta 182) ¿Quién es responsable de llevar a cabo esta misión?
La Gran Comisión pertenece a toda la iglesia y a cada creyente. La fe en Cristo no debe esconderse, sino compartirse.
Salmo 96:2–3; Isaías 45:22; 52:7; 60:1–3; Mateo 5:14–16; 9:37–38; 10:32–33; 24:14; 28:18–20; Marcos 13:10; 16:15–16; Lucas 10:2; 24:46–47; Juan 17:18; 20:21; Hechos 1:8; 4:19–20; 8:4; 13:47; 17:30–31; Romanos 1:14–16; 10:13–15; 15:18–21; 1 Corintios 9:16–19, 22–23; 2 Corintios 4:5; 5:18–20; Filipenses 2:15–16; Colosenses 1:28–29; 4:2–4; 1 Tesalonicenses 1:8; 1 Pedro 2:9; 3:15; Apocalipsis 5:9–10; 7:9–10.
H. Defender la fe
(Pregunta 183) ¿El ejemplo de quién seguimos al defender la fe?
Seguimos el ejemplo de Cristo y de Sus apóstoles, quienes hablaron la verdad del Evangelio con valor, claridad y amor, llamando a las personas al arrepentimiento.
(Pregunta 184) ¿Cuál es nuestra responsabilidad y meta al defender la fe?
Cada creyente es llamado a dar una defensa razonada de la esperanza que tenemos. La meta no es ganar discusiones. La meta es quitar obstáculos, exponer errores y señalar a las personas a Cristo con mansedumbre y respeto.
Proverbios 26:4–5; Isaías 1:18; Jeremías 1:7–8, 9; Mateo 4:1–11; 10:16–20; 22:15–22, 29–33; Marcos 1:14–15; Lucas 12:11–12; Juan 8:31–32; 14:6; Hechos 17:2–4, 16–23; 18:4, 28; 19:8–9; Romanos 1:16, 18–22, 25; 12:21; 16:17–18; 1 Corintios 1:18–25; 2 Corintios 5:11; 10:4–5; Efesios 4:14–15; 5:11; Filipenses 1:7, 16–17; Colosenses 2:8; 4:5–6; 1 Tesalonicenses 5:21; 2 Tesalonicenses 2:10–12; 1 Timoteo 4:1, 6–7; 2 Timoteo 2:24–25; 3:14–17; 4:2–5; Tito 1:9; Hebreos 5:14; Santiago 1:5; 1 Pedro 3:15–16; 1 Juan 4:1; Judas 3, 22–23; Apocalipsis 12:10–11.
11. Asuntos sociales y culturales
A. Matrimonio
(Pregunta 185) ¿Qué es el matrimonio, y de quién es el diseño que sigue?
El matrimonio es una unión de pacto entre un hombre y una mujer, diseñada por Dios y establecida para toda la vida.
(Pregunta 186) ¿Por qué dio Dios el matrimonio?
Dios dio el matrimonio para compañía, pureza, procreación y para mostrar la relación entre Cristo y Su iglesia.
Génesis 1:27–28; 2:18–24; Deuteronomio 6:6–7; Salmos 127:3–5; 128:1–6; Proverbios 5:15–19; 14:1; 18:22; Eclesiastés 4:9–12; Malaquías 2:14–15; Mateo 5:27–32; 19:4–6, 8–9; Marcos 10:6–9; Lucas 16:18; Juan 2:1–11; Romanos 1:24–27; 1 Corintios 6:9–11, 18–20; 7:1–5, 10–16; 11:3, 11–12; Efesios 5:22–33; 6:1–4; Colosenses 3:18–21; 1 Tesalonicenses 4:3–5; Tito 2:4–5; Hebreos 13:4; 1 Pedro 3:1–7; Apocalipsis 19:7–9.
(1) Roles y responsabilidades dentro del matrimonio
(Pregunta 187) ¿Cuál es el papel del esposo en el matrimonio?
El esposo debe amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia, guiando a su familia con servicio sacrificial y cuidado fiel.
(Pregunta 188) ¿Cuál es el papel de la esposa en el matrimonio?
La esposa debe respetar a su esposo y someterse a su liderazgo servidor, así como la iglesia se somete a Cristo.
Génesis 2:15, 18, 24; Eclesiastés 4:9–12; Malaquías 2:14–15; Mateo 20:25–28; Juan 13:1–17, 34–35; 1 Corintios 7:3–5; 11:3, 8–12; Efesios 5:22–25, 28–29, 33; Colosenses 3:18–19; 1 Timoteo 5:8; Tito 2:4–5; 1 Pedro 3:1–7.
(2) Distorsiones del diseño de Dios
(Pregunta 189) ¿Por qué es el matrimonio solo entre un hombre y una mujer?
Dios creó el matrimonio para unir a un hombre y una mujer en un pacto de una sola carne. Esta unión refleja Su diseño para la creación, la familia y la fidelidad.
(Pregunta 190) ¿Cómo considera la Escritura los intentos de redefinir el matrimonio?
Toda redefinición del matrimonio rechaza el diseño de Dios y sustituye Su verdad por invención humana.
Génesis 1:27; 2:24; 4:19; 16:1–5; 29:30–31; 30:1–9; Deuteronomio 17:17; Levítico 18:22; 20:13; Malaquías 2:14–15; Mateo 19:4–6; Marcos 10:6–9; Romanos 1:24–27; 1 Corintios 6:9–11; 7:2; Efesios 5:31–33; Hebreos 13:4.
(3) Límites alrededor del pacto
(Pregunta 191) ¿Deben los cristianos casarse con incrédulos?
No. Los creyentes deben casarse solo en el Señor, porque el matrimonio une la vida, la adoración y la obediencia.
(Pregunta 192) ¿Qué enseña la Escritura acerca del divorcio y la restauración?
Dios odia el divorcio, pero permite el divorcio en casos de inmoralidad sexual o abandono por parte de un incrédulo. Cuando es posible, la reconciliación y la restauración deben buscarse con humildad y gracia.
Génesis 2:24; Deuteronomio 24:1–2; Esdras 9:1–2; Malaquías 2:14–16; Mateo 5:31–32; 19:6, 8–9; Marcos 10:9–12; Lucas 16:18; Romanos 7:2–3; 1 Corintios 7:10–16, 39; 2 Corintios 6:14–16; Efesios 5:31–32; Hebreos 13:4; 1 Juan 1:7–9.
B. Familia
(Pregunta 193) ¿Qué papel tiene la familia en el diseño de Dios?
La familia es la institución fundamental de la sociedad humana, ordenada por Dios y edificada sobre el matrimonio, la sangre o la adopción.
(Pregunta 194) ¿Quién es responsable de discipular a los hijos, y cómo sucede esto?
Los padres son responsables de enseñar a sus hijos a conocer, amar y obedecer al Señor por medio de la instrucción, el ejemplo, la disciplina y la vida de la iglesia.
(Pregunta 195) ¿Qué son llamados a hacer los hijos, y por qué importa tanto la familia a Dios?
Los hijos son llamados a honrar y obedecer a sus padres. La familia importa porque Dios la usa para formar fe, carácter y amor entre generaciones.
Génesis 1:27–28; 2:18, 24; 18:19; Éxodo 20:12; Deuteronomio 4:9–10; 6:5–7; 11:18–21; Josué 24:15; Salmos 78:4–7; 127:3–5; 128:1–4; Proverbios 1:8–9; 3:11–12; 13:24; 22:6; 29:15; Malaquías 2:15; Mateo 19:4–6; Marcos 10:6–9; Lucas 2:51–52; Efesios 5:22–25, 28–33; 6:1–4; Colosenses 3:18–21; 1 Timoteo 3:4–5, 12; 2 Timoteo 1:5; 3:14–15; Tito 2:3–5; Hebreos 12:7–11; Santiago 1:17.
C. Género
(Pregunta 196) ¿Cómo diseñó Dios el sexo y el género?
Dios creó a los seres humanos varón y mujer. El sexo biológico y el género son dones buenos de la creación de Dios y no deben separarse.
Génesis 1:26–27, 31; 2:18–24; Salmos 8:4–6; 139:13–14; Eclesiastés 3:11; Mateo 19:4; Marcos 10:6; Hechos 17:26–28; Romanos 1:18–27; 1 Corintios 11:11–12; 15:38–39; Gálatas 3:26–28; Efesios 5:31–32; Colosenses 1:16–17; 1 Tesalonicenses 5:23; Santiago 3:9.
(1) Identidad de género
(Pregunta 197) ¿Cómo debemos entender nuestra identidad en relación con el sexo y el género?
Nuestra identidad se recibe de Dios, no se inventa por voluntad personal, sentimientos o presión cultural.
(Pregunta 198) ¿Qué dice la Escritura acerca de redefinir el sexo y el género, y qué esperanza ofrece el Evangelio?
La Escritura rechaza todo intento de redefinir el sexo y el género contra el diseño de Dios. El Evangelio ofrece perdón, claridad, renovación y esperanza a todos los que vienen a Cristo.
Génesis 1:26–27; 2:18–24; Salmos 100:3; 139:13–14; Eclesiastés 7:29; Isaías 5:20; 43:6–7; Mateo 16:24; 19:4; Juan 1:12–13; Romanos 6:6–7; 8:5–11; 12:1–2; 1 Corintios 6:9–11, 19–20; 15:49; 2 Corintios 5:17; Gálatas 2:20; 3:26–28; Efesios 2:10; 4:20–24; Colosenses 1:16–17; 3:9–10; 1 Tesalonicenses 5:23; Hebreos 12:1–2; 1 Juan 1:7–9; 2:3–6.
(2) Roles de hombres y mujeres
(Pregunta 199) ¿Cómo describe la Escritura los roles de los hombres y las mujeres?
La Escritura enseña que los hombres y las mujeres tienen igual valor ante Dios y roles distintos y complementarios en el hogar y en la iglesia.
(Pregunta 200) ¿Implican estas diferencias desigualdad o conflicto?
No. El diseño de Dios no disminuye el valor de nadie ni coloca a hombres y mujeres en competencia. Llama a ambos a servirse mutuamente para la gloria de Dios.
Génesis 1:26–28; 2:18–24; Salmo 8:4–6; Eclesiastés 4:9–12; Mateo 19:4–6; Romanos 12:4–5; 1 Corintios 11:3, 11–12; 12:12–13; Gálatas 3:26–28; Efesios 5:21–33; Colosenses 3:18–19; 1 Tesalonicenses 5:12–13; 1 Pedro 3:1–7.
D. Sexualidad
(Pregunta 201) ¿Cuál es la voluntad de Dios para la sexualidad humana?
La voluntad de Dios para la sexualidad humana es pureza fuera del matrimonio y fidelidad dentro del matrimonio.
(Pregunta 202) ¿Cómo define la Escritura el lugar apropiado para la intimidad sexual?
La Escritura enseña que la intimidad sexual pertenece únicamente al pacto matrimonial entre un hombre y una mujer, donde expresa fidelidad y unidad del pacto.
(Pregunta 203) ¿Cómo considera la Escritura la actividad sexual fuera del matrimonio, y qué esperanza se ofrece a los pecadores?
La actividad sexual fuera del diseño de Dios para el matrimonio es pecado que distorsiona Su don y daña a las personas. Pero el perdón, la renovación y la restauración se ofrecen libremente por medio del arrepentimiento y la fe en Jesucristo.
Génesis 2:24–25; Éxodo 20:14; Levítico 18:6–23; 20:10–16; Proverbios 5:18–23; 6:23–35; 7:6–27; Eclesiastés 9:9; Cantares 4:9–12; 7:10–12; Mateo 5:27–30; 15:18–20; 19:4–6; Juan 8:10–11; Romanos 1:24–27; 6:12–14; 13:13–14; 1 Corintios 5:1–5; 6:9–11, 13, 18–20; 7:2–5, 9; Gálatas 5:19–21; Efesios 5:3–5; Filipenses 4:8; Colosenses 3:5; 1 Tesalonicenses 4:3–8; 1 Timoteo 1:9–11; Hebreos 13:4; Santiago 1:14–15; 1 Pedro 2:11–12; 2 Pedro 2:6–10; 1 Juan 1:7–9; Apocalipsis 2:20–23; 21:8.
E. La santidad de la vida
(Pregunta 204) ¿Cómo considera la Escritura la vida humana?
La vida humana es un don sagrado de Dios y debe ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural.
(Pregunta 205) ¿Qué requiere Dios de nosotros respecto a la vida inocente?
Dios prohíbe el derramamiento de sangre inocente. Él llama a Su pueblo y a las autoridades civiles a defender a los vulnerables y sostener la justicia sin favoritismo.
(Pregunta 206) ¿Cómo deben responder los cristianos en una cultura que desvaloriza la vida?
Los cristianos deben sostener el estándar de Dios con convicción y compasión. Debemos afirmar el valor de toda vida y proclamar perdón, restauración y esperanza por medio del Evangelio de Jesucristo.
Génesis 1:26–27; 2:7; 4:8–10; 9:5–6; Éxodo 20:13; 21:22–25; Deuteronomio 10:18–19; 19:10; 30:19–20; Job 10:8–12; 31:15; Salmos 22:9–10; 82:3–4; 127:3; 139:13–16; Proverbios 6:16–17; 12:10; 24:11–12; Eclesiastés 11:5; Isaías 49:1, 5; Jeremías 1:4–5; Mateo 5:21–22; 19:18–19; Lucas 1:41–44; Juan 10:10; Romanos 12:9–10; 13:1–4; 1 Corintios 3:16–17; Efesios 2:10; Filipenses 2:3–4; Santiago 1:27; 2:8–9; 1 Juan 3:15–17; Apocalipsis 21:8.
F. Gobierno civil y sociedad
(Pregunta 207) ¿Por qué estableció Dios el gobierno civil?
Dios estableció el gobierno civil para promover la justicia, restringir el mal, alentar lo bueno y preservar el orden social.
(Pregunta 208) ¿Qué autoridad posee el gobierno civil, y qué límites tiene?
Los gobiernos civiles tienen autoridad real, pero limitada, bajo Dios. No deben usurpar la autoridad de Dios, violar la conciencia ni asumir las responsabilidades de la iglesia o de la familia.
(Pregunta 209) ¿Cómo deben relacionarse los cristianos con las autoridades civiles?
Los cristianos deben honrar, orar por y someterse a las autoridades civiles en todos los asuntos compatibles con la obediencia a Dios. Cuando los mandamientos de Dios entran en conflicto con los mandatos humanos, debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.
Génesis 9:5–6; Éxodo 18:21–23; Deuteronomio 16:18–20; 17:18–20; 2 Samuel 23:3; 1 Reyes 3:9; Salmos 2:10–12; 72:1–4; Proverbios 8:15–16; 14:34; 16:12; 20:28; 29:2, 4; Eclesiastés 8:2–5; Isaías 1:16–17; Jeremías 22:3; Daniel 2:20–21; 3:16–18; 6:10, 21–22; Miqueas 6:8; Mateo 22:17–21; Lucas 20:25; Juan 19:10–11; Hechos 4:19–20; 5:29; Romanos 13:1–7; 1 Corintios 7:21–22; Filipenses 3:20; 1 Timoteo 2:1–4; Tito 3:1–2; Hebreos 11:23; 1 Pedro 2:13–17; Apocalipsis 13:1–7; 19:11–16.
G. Justicia bíblica
(Pregunta 210) ¿Cuál es la fuente y el estándar de la verdadera justicia?
La verdadera justicia viene del carácter justo de Dios y refleja Su santidad, verdad y orden moral.
(Pregunta 211) ¿Cómo se ve la justicia bíblica en la práctica?
La justicia bíblica se caracteriza por la verdad, la equidad, la misericordia y la responsabilidad personal. Fluye del amor a Dios y al prójimo, no de la envidia, el resentimiento ni la coerción.
(Pregunta 212) ¿Dónde se revela más plenamente y se cumple finalmente la justicia de Dios?
La justicia de Dios se revela con mayor claridad en la cruz de Cristo. Allí se encuentran la justicia y la misericordia, el pecado es juzgado, el perdón es asegurado y toda restauración queda fundamentada.
Deuteronomio 10:17–18; 16:18–20; 24:17–18; 2 Samuel 8:15; 1 Reyes 10:9; 2 Crónicas 19:6–7; Job 34:10–12, 17–19; Salmos 9:7–8; 11:7; 33:5; 72:1–4; 85:10–11; 89:14; 94:15; 103:6; Proverbios 14:31; 17:15; 20:10, 23; 21:3; 28:5; 29:7; Isaías 1:16–17; 5:20–23; 9:6–7; 30:18; 42:1–4; 56:1; Jeremías 9:23–24; 22:3; Ezequiel 18:5–9; Miqueas 6:8; Zacarías 7:9–10; Mateo 5:6; 12:18–21; 23:23; Lucas 4:18–19; 10:33–37; Juan 3:16–17; Romanos 2:6–11; 3:21–26; 12:9, 17–21; 13:8–10; 2 Corintios 5:18–21; Gálatas 3:28; Efesios 2:14–16; 4:24; Filipenses 4:8–9; Colosenses 3:12–14; 1 Timoteo 1:5; Santiago 1:27; 2:1–13; 3:17–18; 1 Juan 1:7–9; Apocalipsis 19:11.
H. Ideologías anticristianas
(Pregunta 213) ¿Cómo deben evaluar los cristianos los sistemas ideológicos modernos?
Toda ideología que redefine la verdad, la moralidad o la identidad humana aparte de la Palabra de Dios se opone al Evangelio.
(Pregunta 214) ¿Qué caracteriza a muchas ideologías posmodernas?
Estos sistemas a menudo explican a las personas principalmente en términos de poder, opresión o categorías sociales. Dividen a las personas en grupos competidores en vez de reconocer una creación, una caída y una necesidad de redención compartidas.
(Pregunta 215) ¿Cómo difiere el Evangelio de estas perspectivas sobre la humanidad?
La Escritura enseña que toda persona lleva la imagen de Dios, está culpable ante Dios y es igualmente invitada a la salvación por medio del arrepentimiento y la fe en Cristo.
(Pregunta 216) ¿Cómo se logran la verdadera justicia y reconciliación?
La verdadera justicia y reconciliación no vienen por medio de culpa colectiva, agravios o activismo político. Vienen, más bien, por medio de la cruz de Cristo, donde el pecado es perdonado, los corazones son cambiados y los enemigos son reconciliados con Dios y unos con otros.
Génesis 1:26–27; 3:1–5; 11:1–9; Deuteronomio 6:4–5; 10:17–19; 29:29; Salmos 2:1–3; 19:7–9; 33:5; 36:1–4; Proverbios 1:29–31; 3:5–7; 14:12; 16:25; 18:1–2; Isaías 5:20–21; 29:13–16; 30:1–2; Jeremías 9:23–24; 17:5–9; 18:12; Miqueas 6:8; Habacuc 2:4; Mateo 15:8–9; 22:36–40; 24:4–5; Juan 8:31–32; 14:6; 17:14–17; Hechos 17:26–27; Romanos 1:18–25; 2:1–11; 3:22–23; 8:5–8; 12:2; 14:12; 1 Corintios 1:18–25; 2:6–16; 3:18–20; 2 Corintios 5:17–19; 10:3–5; Gálatas 1:6–9; 3:26–28; Efesios 2:14–16; 4:14–15; Filipenses 3:18–21; Colosenses 2:8–10, 18–23; 1 Timoteo 6:3–5; 2 Timoteo 3:1–5, 12–17; Tito 1:9, 14; Santiago 3:13–18; 4:1–4; 1 Juan 2:15–17; 4:1–6; Judas 3–4; Apocalipsis 5:9–10; 18:2–4.
12. Preguntas de apologética
A. Verdad objetiva y claridad moral
(Pregunta 217) ¿Qué es la verdad?
La verdad es lo que corresponde con la realidad. Está fundamentada en la naturaleza inmutable de Dios.
(Pregunta 218) ¿Cómo difiere la verdad bíblica de la visión del mundo sobre la verdad?
Muchas personas tratan la verdad como relativa y la moralidad como personal. La Escritura define lo que es bueno, correcto y verdadero para todas las personas en toda época.
(Pregunta 219) ¿Cómo deben vivir los cristianos en relación con la verdad?
Los cristianos son llamados a creer, vivir y hablar la verdad en amor. La verdad de Dios no oprime; libera.
Deuteronomio 4:39; 32:4; Salmos 19:7–9; 25:5; 31:5; 33:4; 86:11; 119:89, 142, 151, 160; Proverbios 8:7–8; 12:17, 19; 16:6; 23:23; Isaías 5:20; 40:8; 45:19; Jeremías 10:10; Daniel 10:21; Miqueas 6:8; Malaquías 3:6; Mateo 5:18–19; 7:24–27; 24:35; Juan 1:14, 17; 3:19–21; 8:31–32, 36; 14:6; 17:17; Hechos 17:30–31; Romanos 1:18–25; 2:2, 8, 14–16; 3:4; 12:2; 1 Corintios 13:6; 2 Corintios 4:2; 10:5; Gálatas 4:16; Efesios 4:15, 21, 25; Filipenses 4:8; Colosenses 2:8; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Tesalonicenses 2:10–12; 2 Timoteo 2:15, 25; 3:16–17; 4:3–4; Tito 1:2; Hebreos 4:12; 6:18; Santiago 1:17–18; 3:17; 1 Juan 1:5–6; 3:18–19; 4:6; 3 Juan 3–4; Apocalipsis 19:11.
B. Fe, razón y el mundo natural
(Pregunta 220) ¿Qué revela la creación acerca de Dios?
La creación muestra la sabiduría, el poder y la belleza de Dios. También muestra que Él hizo todas las cosas y las sostiene.
(Pregunta 221) ¿Cómo deben entender los cristianos la razón humana?
La razón humana es un don de Dios. Es más confiable cuando está fundamentada en la revelación de Dios y se usa con humildad.
(Pregunta 222) ¿Están en conflicto la fe y la ciencia?
No. La creación y la Escritura vienen del mismo Dios. El estudio honesto del mundo natural debe llevar al asombro, la adoración y la verdad.
(Pregunta 223) ¿Por qué es insuficiente el naturalismo?
El naturalismo no puede explicar el origen, el orden ni el significado de la realidad. También fracasa en dar cuenta del Creador, a quien apunta toda verdad.
Génesis 1:1, 31; Éxodo 31:3–5; Deuteronomio 29:29; Job 12:7–10; 26:7–14; Salmos 8:3–4; 19:1–4; 33:6, 9; 92:5; 104:24; Proverbios 1:7; 2:6; 3:19–20; 9:10; 25:2; Eclesiastés 3:11; Isaías 40:12, 26; 45:18; Jeremías 10:12; Daniel 2:21–22; Juan 1:1–3, 14; Hechos 14:15–17; 17:24–28; Romanos 1:19–20; 11:33–36; 1 Corintios 1:18–25; 2:14; 8:6; Colosenses 1:16–17; 2:3, 8; 1 Timoteo 6:20–21; Hebreos 1:2–3; 11:3; Santiago 1:5; 3:13, 17; Apocalipsis 4:11.
C. La bondad de Dios y el problema del mal
(Pregunta 224) ¿Niega la existencia del mal la bondad o el poder de Dios?
No. Dios es perfectamente bueno, sabio y soberano. El mal no socava Su carácter ni Su autoridad.
(Pregunta 225) ¿De dónde vino el mal?
El mal entró en la creación por medio de la rebelión de los ángeles y la desobediencia de la humanidad.
(Pregunta 226) ¿Por qué permite Dios el mal y el sufrimiento?
Dios permite el mal para propósitos que sirven a Su gloria y a Su plan justo, aun cuando no entendemos esos propósitos.
(Pregunta 227) ¿Cómo responde Dios al mal y al sufrimiento?
Dios gobierna el mal para bien. Refina a Su pueblo por medio del sufrimiento y venció decisivamente el mal por medio de la cruz de Cristo. También promete quitar todo mal para siempre.
Génesis 3:1–6, 14–19; 50:20; Deuteronomio 32:4; Job 1:21–22; 2:10; 37:23; Salmos 10:14; 34:17–19; 66:10–12; 73:16–17; 94:12–15; 119:68, 71; Eclesiastés 7:13–14; Isaías 45:7; 53:4–6, 10–11; Habacuc 1:13; Mateo 5:10–12; 26:39; Lucas 13:1–5; 22:31–32; Juan 9:2–3; 11:4; 16:33; Hechos 2:23; 4:27–28; Romanos 5:3–5; 8:18, 28; 9:14–15, 22–23; 11:33–36; 1 Corintios 10:13; 15:24–26; 2 Corintios 1:3–4; 4:16–18; 12:9–10; Filipenses 1:29; 3:10; 1 Tesalonicenses 3:3; 2 Tesalonicenses 1:6–7; Hebreos 2:9–10; 4:15–16; 12:5–11; Santiago 1:2–4, 13–17; 1 Pedro 1:6–7; 4:12–13, 19; 5:10; 1 Juan 3:8; Apocalipsis 20:10; 21:3–4; 22:3.
D. Las afirmaciones de Cristo
(Pregunta 228) ¿Cómo entendió y presentó Jesús Su propia identidad?
Jesús se presentó no solo como profeta o maestro, sino como el Hijo eterno de Dios y Señor de todo.
(Pregunta 229) ¿Cómo mostró Jesús autoridad divina?
Habló y actuó con la autoridad de Dios. Perdonó pecados, redefinió el sábado, aceptó adoración y se declaró el Juez final.
(Pregunta 230) ¿Qué afirmó Jesús acerca de Su relación con el Padre?
Jesús afirmó unidad e igualdad con el Padre. Dijo que conocerlo a Él es conocer al Padre, y honrarlo a Él es honrar a Dios.
(Pregunta 231) ¿Qué autoridad afirmó tener Jesús sobre la vida, la muerte y el futuro?
Jesús afirmó tener autoridad para conceder vida eterna, resucitar a los muertos, juzgar a la humanidad y reinar como el Rey divino.
(Pregunta 232) ¿Por qué exigen una respuesta las afirmaciones de Jesús?
Porque Jesús afirmó identidad divina, no puede ser tratado solo como un maestro moral. Debe ser recibido como Señor o rechazado como blasfemo.
(Pregunta 233) ¿Qué confirma la verdad de las afirmaciones de Jesús?
Su vida sin pecado, Sus obras poderosas, las profecías cumplidas y Su resurrección corporal testifican que Él es verdaderamente el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Génesis 1:1–3; Éxodo 3:14; Deuteronomio 6:4; Salmos 2:6–12; 45:6–7; 110:1; Isaías 9:6–7; 40:3; 42:8; Daniel 7:13–14; Miqueas 5:2; Mateo 1:21–23; 7:21, 28–29; 9:2–8; 10:32–33; 11:27; 12:8, 50; 14:33; 16:15–17; 18:10, 19; 20:23; 21:15–16; 25:34; 26:39, 42, 53, 63–64; 28:18–20; Marcos 2:5–12; 14:61–62; Lucas 4:18–21; 5:20–26; 7:48–50; 10:22; 15:18; 22:29, 69; 24:49; Juan 1:1–3, 14, 18; 5:17–29; 6:32, 40; 8:19, 24, 38, 49, 54, 58; 9:35–38; 10:18, 29–38; 11:25–26; 13:13; 14:6–11, 20–21, 23; 15; 1, 8, 15; 23–24; 17:5; 18:5–6; 20:17, 27–29; Hechos 2:36; 4:10–12; 7:55–56; Romanos 9:5; 10:9–13; 1 Corintios 8:6; Filipenses 2:5–11; Colosenses 1:15–20; 2:9; Tito 2:13; Hebreos 1:2–3, 6, 8–12; 13:8; 1 Juan 1:1–2; 4:14–15; 5:20; Apocalipsis 1:7, 17–18; 5:12–14; 19:11–16; 22:12–13.
13. El Reino
(Pregunta 234) ¿Qué es el Reino de Dios?
El Reino de Dios es el gobierno soberano de Dios por medio de Jesucristo sobre toda la creación, mostrando Su autoridad, justicia y gracia.
(Pregunta 235) ¿Cómo se revela el Reino en la historia redentora?
Los profetas anunciaron el Reino. Cristo lo inauguró por medio de Su vida y obra, y será plenamente realizado cuando Él regrese.
(Pregunta 236) ¿Cuál es la naturaleza presente del Reino?
En esta era presente, el Reino ya está obrando como una realidad espiritual dondequiera que Cristo reina en los corazones de Su pueblo.
(Pregunta 237) ¿Cuál es el papel de la iglesia en el Reino?
La iglesia es el instrumento visible del Reino. Proclama el Evangelio y demuestra el reinado de Cristo por medio de la obediencia fiel.
(Pregunta 238) ¿Qué sucederá con el Reino cuando Cristo regrese?
Cuando Cristo regrese, el Reino será completado. Todo enemigo será derrotado, la muerte será destruida y la gloria de Dios llenará la nueva creación. Los redimidos reinarán con Cristo para siempre.
Génesis 1:1, 26–28; 12:1–3; Éxodo 15:18; 19:5–6; Deuteronomio 17:14–20; 1 Samuel 2:10; 8:7; 2 Samuel 7:12–16; 1 Crónicas 29:11–12; Salmos 2:6–9; 22:28; 47:2, 7–8; 72:8–11; 93:1–2; 103:19; 110:1–3; 145:10–13; Isaías 2:2–4; 9:6–7; 11:1–10; 24:23; 40:9–10; 52:7; Daniel 2:44; 4:3, 17; 7:13–14, 27; Miqueas 4:1–8; Zacarías 9:9–10; 14:9; Mateo 3:2; 4:17, 23; 5:3, 10; 6:9–10, 33; 10:7; 12:28; 13:31–33, 44–46; 16:18–19; 19:28; 24:14; 25:31–34; 28:18–20; Marcos 1:14–15; 4:26–32; 9:1; Lucas 4:43; 8:1; 11:20; 17:20–21; 19:11–27; 22:29–30; Juan 3:3, 5; 6:15; 18:36; Hechos 1:3, 6–8; 8:12; 14:22; 20:25; 28:30–31; Romanos 14:17; 1 Corintios 4:20; 6:9–10; 15:24–26; Gálatas 5:21; Efesios 1:20–23; 2:19–22; Colosenses 1:13; 4:11; 1 Tesalonicenses 2:12; 2 Tesalonicenses 1:5; 2 Timoteo 4:1, 18; Hebreos 1:8; 2:5–9; 12:28; Santiago 2:5; 2 Pedro 1:11; Apocalipsis 1:5–6; 5:9–10; 11:15; 19:11–16; 20:4–6; 21:1–4, 22–27; 22:1–5.
14. Las últimas cosas
A. La muerte y el estado intermedio
(Pregunta 239) ¿Cuál es el destino de todas las personas debido al pecado?
Debido al pecado, todas las personas morirán.
(Pregunta 240) ¿Qué sucede al morir?
Al morir, el cuerpo y el alma se separan. El alma entra en un estado intermedio mientras espera la resurrección.
(Pregunta 241) ¿Qué sucede con los creyentes y los incrédulos después de la muerte?
Los creyentes están inmediatamente con Cristo en comunión consciente. Los que rechazan a Cristo permanecen en separación consciente de Dios hasta el juicio final.
Génesis 2:17; 3:19; Números 16:22; Job 14:1–14; Salmos 49:14–15; 73:24; 90:10; Eclesiastés 3:19–21; 12:7; Isaías 25:8; 26:19; Daniel 12:2; Mateo 10:28; 22:31–32; 25:46; Lucas 16:22–26; 20:37–38; 23:42–43; Juan 5:28–29; 8:24; 11:25–26; 12:26; Hechos 7:59; 24:15; Romanos 5:12; 6:23; 8:10–11; 14:8–9; 1 Corintios 15:22–23, 42–44; 2 Corintios 5:1–8; Filipenses 1:21–23; 3:20–21; Colosenses 1:20–22; 1 Tesalonicenses 4:13–17; 5:10; 2 Timoteo 4:6–8; Hebreos 9:27; 10:27; 12:23; Santiago 2:26; 1 Pedro 1:3–5; 3:18–20; 4:6; 2 Pedro 2:9; Judas 6–7; Apocalipsis 6:9–11; 14:13; 20:12–15; 21:1–4; 22:3–5.
B. El regreso de Cristo y el juicio final
(Pregunta 242) ¿Cómo regresará Cristo?
Jesucristo regresará personal, visible, poderosa y gloriosamente.
(Pregunta 243) ¿Qué sucederá cuando Cristo regrese?
Cuando Cristo regrese, todos los muertos resucitarán corporalmente: los justos para vida eterna y los impíos para condenación.
(Pregunta 244) ¿Cómo juzgará Cristo a la humanidad?
Cristo juzgará a todas las personas con justicia perfecta. Revelará toda obra, recompensará a los redimidos y castigará a los que lo han rechazado.
Job 19:25–27; Salmos 50:3–6; 96:13; 98:9; Eclesiastés 12:14; Daniel 7:9–14; 12:2–3; Zacarías 14:4–5; Mateo 16:27; 24:27, 30–31, 36, 42–44; 25:31–46; Marcos 8:38; 13:26–33; Lucas 12:40; 17:24–30; 21:27–28; Juan 5:22–29; 6:39–40, 44, 54; 12:48; 14:2–3; Hechos 1:9–11; 10:42; 17:30–31; Romanos 2:5–16; 8:10–11; 14:10–12; 1 Corintios 4:5; 15:20–28, 51–54; 2 Corintios 5:10; Filipenses 3:20–21; 1 Tesalonicenses 4:13–18; 5:2–6; 2 Tesalonicenses 1:7–10; 2:1–2; 2 Timoteo 4:1, 8; Tito 2:11–14; Hebreos 9:27–28; Santiago 5:7–9; 1 Pedro 4:5; 2 Pedro 3:7–13; 1 Juan 2:28; 3:2–3; Judas 14–15; Apocalipsis 1:7; 11:15–18; 20:11–15; 22:12–13, 20.
C. El estado eterno
(Pregunta 245) ¿Qué enseña la Escritura acerca del cielo y el infierno?
La Escritura enseña que el cielo y el infierno son destinos reales y eternos.
(Pregunta 246) ¿Qué es el cielo, y qué espera allí a los creyentes?
El cielo es el hogar eterno de los creyentes, donde moraremos para siempre en la presencia de Dios, en cuerpos glorificados, disfrutando gozo y bendición perfectos.
(Pregunta 247) ¿Qué es el infierno, y qué determina el destino eterno de una persona?
El infierno es el lugar de castigo eterno para Satanás y todos los que rechazan a Cristo. El destino eterno de una persona es determinado por su respuesta al Evangelio en esta vida.
Deuteronomio 30:19–20; Salmos 16:11; 49:14–15; 73:24–26; Isaías 25:6–9; 26:19; 33:17; 35:10; 66:22–24; Daniel 12:2–3; Mateo 5:12; 7:13–14; 10:28; 13:41–43, 49–50; 18:8–9; 22:13; 25:31–46; Marcos 9:43–48; Lucas 12:4–5; 16:22–26; Juan 3:16–18, 36; 5:28–29; 6:40; 10:28; 14:2–3; 17:24; Romanos 2:6–8; 6:23; 8:18–23; 2 Corintios 4:17–18; 5:1, 8; Filipenses 1:21–23; 3:20–21; 2 Tesalonicenses 1:7–9; 2 Timoteo 4:18; Hebreos 9:27; 12:22–24; 2 Pedro 3:7, 13; Judas 6–7, 13; Apocalipsis 14:10–11; 19:20; 20:10, 14–15; 21:1–4, 22–27; 22:3–5, 14–15.